S. García, Dénia
La seguridad es una preocupación ciudadana de primer orden, como quedó patente en la tarde del martes, cuando las asociaciones integradas en la Federación de Vecinos de Dénia se entrevistaron con el comisario de la Policía Nacional en la ciudad, Antonio Cabeza. Del intercambio de pareceres y sugerencias surgieron, sobre todo, buenos resultados; pero también la evidencia de que esta fuerza de seguridad trabaja en la ciudad con empeño pero limitada por la falta de espacio en la actual Comisaría. Actualmente, está pendiente el proyecto del Ministerio del Interior para la creación de la nueva comisaría conjunta -para Policía Nacional y Policía Local- en Torrecremada, junto a los juzgados.
Cabeza hizo alusión a un problema que es notorio desde hace tiempo. Muchas mañanas, son visibles las colas de ciudadanos que esperan a ser atendidos a las puertas de la comisaría. De hecho, el máximo responsable de la Policía Nacional en Dénia señaló que en la comisaría «tenemos un problema grave, que es la falta de espacio», y llegó a afirmar que «tenemos que atender a la gente en la calle porque no cabemos en el hall».
Los vecinos le trasladaron a Cabeza sus preocupaciones más acuciantes en materia de inseguridad: las molestias por ruidos y altercados públicos, la droga -en especial en los centros educativos-, la «sensación de inseguridad» en las calles o la preocupación por los robos en viviendas.
Cabeza pidió a los representantes vecinales que incentiven «colaboración ciudadana» con la policía cuando los vecinos observen algún hecho sospechoso, y «sobre todo» en los de violencia doméstica.
Las patrullas a pie reducen los robos en las zonas comerciales
De éxito rotundo puede calificarse las patrullas a pie que, desde el pasado mes de septiembre, viene realizando en las zonas comerciales del centro de Dénia la Policía Nacional, a tenor de los datos ofrecidos por el comisario, Antonio Cabeza.
Aunque no pudo ofrecer la estadística detallada de ese descenso en los robos en comercios desde la puesta en marcha de la iniciativa, el comisario resumió dichos resultados en que hasta septiembre «se producían dos o tres robos cada tarde» en establecimientos comerciales. El efecto disuasorio de la presencia de los agentes en calles como Marqués de Campo se ha traducido en que, aseguró, desde entonces «ahora pasamos semanas y semanas en las que no se produce ningún robo».