M. C., Alcoi
Los padres y madres de los alumnos del Instituo Fray Ignacio Barrachina han manifestado su rechazo al plan de reforma de los institutos que contempla la demolición y nueva construcción de dicho centro educativo e insisten en no mover a los escolares hasta que se recalifiquen los terrenos en el barrio de La Dulzura y se levante un nuevo instituto.
Así lo manifestaron la mayoría de los cerca de 90 asistentes a la reunión convocada por el AMPA el pasado miércoles, a excepción de seis de los padres presentes que apoyaron el proyecto propuesto por la Conselleria de Educación y respaldado por el PP y de diez que se abstuvieron.
Hay que señalar que entre los presentes se encontraba el concejal de Urbanismo, José Campoy, que acudió en calidad de padre, y que aportó el informe técnico realizado por el Consell, en el que se evidencian deficiencias en la estructura que hacen aconsejable su derribo. La intervención de Campoy no convenció a los asistentes, que lo acusaron de «estar haciendo política».
Para Campoy, el acuerdo de la asamblea no es representativo «dado que fue aprobado por una representación mínima frente a los cerca de 400 padres y madres que forman el AMPA». subrayó. El acuerdo fue remitido al gobierno municipal. A pesar del rechazo al proyecto, tras ser debatido, se decidió no llevar a cabo ninguna medida de presión.Por su parte, el gobierno municipal concedió el pasado viernes la licencia de obra a Ciegsa, dando luz verde a la actuación. El concejal, José Campoy, anunció que la empresa iniciará el traslado de las nuevas aulas prefabricadas aprovechando las vacaciones de Navidad con la intención de iniciar las obras a principios de enero.Según explicó, los nuevos barracones se ubicarán en un solar municipal colindante al polideportivo, cuyas instalaciones podrán ser usadas por los escolares. Las nuevas aulas prefabricadas serán de dos alturas y en principio sólo acogeran a los 380 alumnos de Fray Ignacio Barrachina, para poder iniciar la demolición del edificio y su posterior reconstrucción.