S. G., Dénia
«Me siento indefenso, desamparado, entre la espada y la pared». El vecino condenado por los juzgados a talar los pinos incluídos en su parcela sigue sin hallar una explicación a la sentencia. Axel Haines recibió en casa a estte diario y lamentó ser víctima de una situación «kafkiana». Su conflicto con el vecino viene de años atrás, explicó, pero «con lo que no contaba es con que la jueza arremeta directamente contra mí; me quiere obligar prácticamente a delinquir, a hacer algo en contra del ayuntamiento».
Haines no concibe que el fallo le obligue a talar unos árboles que «los peritos del ayuntamiento han dicho que tienen entre 30 y 40 años», que ya estaban dentro de su parcela cuando la adquirió en 1989.
Eran tiempos en los que ni existía el PORN del Montgó ni un catálogo de protección del arbolado municipal. Pese a ello, recordó, «fui de los pocos que quiso conservar los pinos» cuando lo generalizado en la zona era arrancarlos para construir. Ahora, «trabajo en mantener la parcela lo más natural posible». Por eso, el residente insistió en que es «difícil de creer que una jueza me criminalice»; «es una auténtica pena».
Para el ciudadano condenado no hay duda de que «la única razón» por la que su vecino acudió a los tribunales es «para tener vistas» al mar, «porque las raíces de los pinos no le han ocasionado ningún daño».
En cualquier caso, lo que exige Haines es «que alguien tome cartas en este asunto», pues el margen de maniobra se reduce a 10 días. Y confió en que «no vengan a decirme que tenía solución cuando ya haya talado los pinos».