V. X. C.,
Dénia
Un año y medio después y no se han cumplido los objetivos que se habían fijado en la regeneración medioambiental de «la Pedrera» de la antigua «Fábrica del Portland» en el Montgó. En junio de 2006 el Ayuntamiento de Dénia anunció una idea pionera para recuperar este enorme mordisco que tiene el parque natural la vertiente norte: rellenar con escombros limpios de obras la montaña, para recubrirla con posterioridad con árboles y plantas. Para ello contó con la recién creada en su momento «Associació Deniera de Transportistes de Residus» (Aditres), que agrupa a ocho empresas dedicadas a la retirada de escombros.
Desde la Gerencia de Urbanismo del consistorio dianense advirtieron que durante los últimos meses el ritmo de colocación de escombros en la cantera ha descendido considerablemente y no se cumplirán los plazos que se habían fijado y que auguraban que a finales de este año las terrazas de la reconstruida montaña albergarían ya los primeros árboles.
«El descenso en la construcción ha frenado el volumen de la regeneración»
explicó el ingeniero agrónomo municipal José Antonio Martínez. A simple vista se puede ver que las obras no se encuentran ni al 40 % de lo proyectado. Una situación que lleva aparejada que cesen también los ingresos que tiene el propio vertedero, puesto que por cada m
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depositado se pagan 6 euros, con lo que la regeneración se autogestiona pero no a la velocidad que se esperaba. De hecho, ayuntamiento y transportistas vieron en la idea la posibilidad de evitar la proliferación de los vertederos incontrolados y, por consiguiente, la clausura y la imposición de sanciones en la zonas de abocamientos de Caragussos, Clot, Molinell, Deveses y Francs.
Pese a todo, las palas siguen trabajando y la zona verde será una realidad más pronto o más tarde, en un lugar donde antaño hubo toneladas de rocas para ser tratadas en la fábrica de cemento clausurada que todavía existe frente al parque.