M. J. Mascarell, Beniarbeig
El alcalde de Beniarbeig, Luís Gil, del PSOE, explicó ayer a Levante de Alacant que el consistorio decidió cerrar el puente a partir de las 22 horas para que los vecinos de la zona pudieran descansar, ya que el paso de vehículos provoca bastante ruido. Y es que la base de la pasarela está formada por placas de madera y, al pasar algún coche, bailan y provocan ruido.
No obstante, el puente provisional registra bastante tráfico y son muchos los vecinos que lo usan diariamente para pasar de una parte del municipio a otra.
Ahora, el trabajo se centra en reconstruir el puente tradicional, que data de principios del siglo XX. Según el alcalde de Beniarbeig, el ingeniero encargado de realizar el proyecto, a petición de la diputación de Alacant, ya ha remitido un borrador al consistorio para su estudio. En este sentido, Gil apuntó que los técnicos municipales están valorando el proyecto y proponiendo algunas modificaciones para aprobar un puente definitivo.
Mientras tanto, el puente sigue medio derruido y aún no se sabe cuándo entrarán las máquinas para acabar de demolerlo y comenzar las obras de la nueva pasarela. «Primero se tendrán que adjudicar las obras de demolición», aseguró ayer Gil. No cabe duda de que el nuevo puente «no será como el nuestro, el de siempre», lamentó ayer el alcalde aunque -matizó- «será más moderno y seguro».
Pero Beniarbeig no olvidará su emblema, el puente, porque la intención municipal es recuperar sus piedras para construir un monumento que recuerde la riada del 12 de octubre. Aunque aún se desconoce la ubicación del mismo.
Por otra parte, la vivienda junto al río afectada por el desbordamiento del Girona no tendrá que ser derruida, según el alcalde de Beniarbeig. De hecho, Gil explicó ayer que, tras valorar técnicamente los daños, «se ha decidido reforzar los cimientos del inmueble y evitar así su demolición».