V.X.C., Dénia
El parque natural del Montgó es uno de los espacios protegidos de la Generalitat Valenciana que mayor presión urbanística soporta. Centenares de viviendas unifamiliares rodean el macizo de 753 metros de altura sobre todo en las vertientes de Dénia y de Xàbia. De ahí a que la historia de la protección de este paraje montañoso esté plagada de conflictos por los límites del monte público y lo suculentos que son los terrenos con vistas al mar.
En la última reunión que celebró la junta rectora del parque se puso de manifiesto el compromiso de la conselleria de Medio Ambiente por recuperar los terrenos públicos usurpados con el paso del tiempo, a través de negociaciones con los dueños de las casas. Por ese motivo, de momento, los técnicos de la conselleria han iniciado la instalación de los mojones siguiendo los límites fijados a principios del siglo pasado. Una decisión que ha sido aplaudida por Acció Ecologista-Agró. «Hace veinte años que pedíamos la colocación de mojones que ahora se está llevando a término» manifestó Joan Sala, portavoz del grupo ecologista en Dénia.
Como era previsible la señalítica se ha ido ubicando en primer lugar en las zonas más despejadas de urbanizaciones, con el objetivo de no chocar con los intereses de los propietarios de las casas que se encuentran en los mismos lindes. De hecho, no sería la primera vez que un mojón aparece en el jardín de una casa o junto a una piscina.
En Benimaquía, los mojones se divisan justo por detrás de las parcelas que se encuentran pegadas a la carretera que enlaza la Xara con Jesús Pobre y Xàbia. Otros postes de cemento de la conselleria se sitúan prácticamente en el borde del vial y junto a los primeros árboles, como es el caso de la pinada que antecede a la entrada del complejo hotelero de la Sella. Finalmente otros monolitos se han construido entre naranjos en los huertos que crecen en las faldas del Montgó. En todos ellos parece la inscripción MP y un número, además de una coloración rosada para distinguir la piedra entre la vegetación o las urbanizaciones
Sin embargo, la conselleria todavía no ha acometido la instalación de los mojones en las partes más conflictivas del parque. En la vertiente norte
-
es decir sobre Dénia
-
los chalés se extienden hasta la Carretera de la Colonia y los enfrentamientos entre las constructoras, la administración y los grupos ecologistas han marcado los últimos años de la historia del parque, sobre todo en las casas de lujo de Marquesa III y Marquesa VI.
Las colonias
Otro de los aspectos que está por resolver es el de las 51 colonias que el Ministerio de Agricultura cedió a labradores a mediados del siglo XIX y que se traducen en 75 hectáreas. Unas parcelas que en la actualidad no se cultivan y cuyas viviendas se han convertido en casas de veraneo o chalés de lujo. Respecto a esta situación existe también la vieja reivindicación de que esos huertos y casas reviertan en esta ocasión a la Generalitat Valenciana, que administrativamenbte es quien gestiona la montaña .
Desde Agró confían en que la actual delimitación física del parque sirva para eliminar qualquier duda existente sobre la titularidad de los terrenos públicos del Montgó y evite posibles usuraciones de espacio. «Pedimos a la conselleria de Medio Ambiente que no ceda ni un sólo centímetro cuadrado de terreno público» concluyó Joan Sala.