A. P. F., Xàbia
El mismo día que el pleno de Xàbia daba cuenta de su dimisión al acta de concejal, Félix Cerdán, de Bloc-Centristes, presentó en el ayuntamiento, como vicepresidente de la Asociación de Pequeños Constructores, Promotores e Industrias Afines, un escrito que deja entrever críticas a la política urbanística del que hasta ahora ha sido su equipo de gobierno. El ya ex edil dirige el escrito al alcalde, Eduardo Monfort, también de Bloc-Centristes, y le pide una reunión urgente «ante los problemas constantes que los asociados vienen teniendo con la tramitación y obtención de licencias por parte de la Oficina Técnica Municipal, con retrasos en algunos casos superiores a 18 meses».
Cerdán advierte de que esa reunión debe efectuarse con «todos los portavoces municipales» y antes del próximo día 13. Explica que ese día su colectivo celebra una asamblea general y quieren presentar ante sus asociados «un acuerdo de mínimos con todos los partidos políticos» que abra la perspectiva de «mejorar la difícil situación en la que se encuentra nuestro sector».
Al frente de la Oficina Técnica está la concejala de Urbanismo, Pepa Chorro, también de Bloc-Centristes. De ahí que esa crítica del colectivo que representa Cerdán al retraso en la obtención de licencias de obra escueza un poco más. El ex edil firma el escrito «ante la ausencia» del presidente de este colectivo de pequeños constructores y promotores, Marcos Gisbert, quien también fue edil del CDS (ahora Centristes) hace varios mandatos.
Por tanto, las discrepancias respecto a la política urbanística del actual equipo de gobierno (Bloc-Centristes, PSPV y CpJ) empiezan a surgir incluso en sectores muy próximos al del partido del alcalde.
De la renuncia de Cerdán al acta de concejal se dio cuenta en el pleno ordinario del pasado jueves. Sin embargo, la presentó el pasado 16 de noviembre y alegó «motivos personales y de salud». El alcalde lamentó entonces que Cerdán no hubiera podido compartir con sus compañeros de Bloc-Centristes «el trabajo, la dedicación y la ilusión de gestionar el ayuntamiento».
Monfort no ofreció ni la más mínima pista de que en la dimisión del edil hubieran influido también sus posibles desavenencias con el gobierno local.