M. J. Mascarell, Xàbia
Hace un año el edil de Seguridad Ciudadana de Xàbia, Rafa Bas, anunciaba que la Policía Local iba a botar una lancha zodiac para patrullar el litoral y perseguir a los pescadores furtivos. Además, anunció que la vigilancia se extendía a los acantilados y a distintos puntos de la costa. Un año después se recogen los frutos de esta iniciativa. El concejal del área, el socialista Rafa Bas, aseguró ayer que "gracias al control policial en la bahía, la población de erizos (conocidos en Xàbia como bogamarins) se ha recuperado de manera satisfactoria". Es más, Bas afirmó que la especie "se ha recuperado totalmente, prácticamente al 100%".
Para Bas, los agentes de Xàbia "han ayudado a conservar la naturaleza y nuestro medio ambiente". De hecho, la Policía Local de Xàbia ha "pillado" hasta en cinco ocasiones en tres meses a pescadores furtivos esquilmando bogamarins. Según explicó el jefe de la Policía Local de Xàbia, Cristóbal Buigues, la tarea de los agentes consiste en identificar a los infractores e incautarse de los medios de pesca que utilizan y las capturas que pueden haber realizado. Luego compete a la conselleria llevar hasta el final el expediente e imponer las correspondientes sanciones económicas. Cabe destacar que la Policía Local ha contado con la colaboración ciudadana. Los vecinos están cada días más concienciados de la necesidad de preservar los fondos marinos y las especies que están en peligro de desaparecer.
Estas capturas tienen una finalidad comercial y los pescadores llegan a realizar extracciones masivas.
Las capturas de erizos de mar se pueden efectuar sólo durante los meses de diciembre, enero y febrero. Durante el resto del año está en vigor la veda. Pero, además, durante la época permitida tan sólo se pueden capturar bogamarins de manera tradicional y por profesionales de la pesca, nunca por buceadores y de manera submarina.
Refuerzos en las playas
Por otra parte, el edil de Seguridad Ciudadana anunció ayer que este verano la Policía Local contará con 25 auxiliares para colaborar con los socorristas sobre todo en las zonas de la Barraca, la Granadella y el Arenal. Estos auxiliares, además de contar con formación de socorristas acuáticos, "darán autoridad legal" a los vigilantes de la Cruz Roja.
De esta manera, "advertirán a los bañistas de que hay bandera roja o medusas y está, por tanto, prohibido entrar en el agua". Su objetivo, "evitar situaciones de peligro". Otra de sus funciones se centrará en controlar el tráfico y evitar el caos circulatorio.