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Blog ¡A mi blog vas! - Clara Montesinos

Clara Montesinos

Publicista y periodista. Apasionada de los medios de comunicación, de Internet, de las redes sociales y de todo lo novedoso. Y muy puntillosa con la sociedad, la política y las cosas de la vida.

Sobre este blog de Sociedad

El blog de lo sorprendente, de lo cotidiano, de lo real. Todo aquello que me molesta, me crispa o me deja con la boca abierta a mi blog va de cabeza. Así es. Un lugar en el que podéis pasar el rato y con el que pretendo sacaros una sonrisa, que reflexionéis o simplemente que os entretengáis.


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  • 15
    Mayo
    2011

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    ¿Qué pasa en Ryanair?

    Si vais a volar con Ryanair, ahorrad, de verdad. Compraos una hucha, un cerdito e id metiendo dinerito para volar con otra compañía. El bajo precio, que a veces no es tan bajo, no justifica el trato que recibes de los trabajadores de Ryanair. No exagero. No son licencias literarias. Esto es todo lo que he ido escuchando y viviendo, o sufriendo más bien, en el último viaje que hice.
    Primero lo de la maleta. Vale, ya lo tenemos asumido: maleta minúscula para viajar. Aunque una maleta que antes cabía ahora ya no cabe. Hay trucos: ruedas hacia arrriba, tener la fuerza de Hulk y la cara de Elle McPherson para cuando saques la maleta del cubo medidor no se note que la has embutido y parezca ligera como una pluma, intentar ser muy simpática con la trabajora o el trabajador que te mira cual soldado y te arruga el papel de tu billete...
    Después los engorros de la Guardia Civil que si ya te ponen nerviosa de por sí, yo el otro día casi me quito el vestido debajo del arco ese pitador... Pero eso depende del aeropuerto, no de la compañía, lo tengo claro. Pero todo ayuda a que tu viaje sea muuuy agradable y grites cual abanderada: ¡viva el tren!
    Pues después de eso llegas a la inmensa cola. Todo el mundo tiene cara de ir al matadero. A pesar de haber pesado la maleta en casa y haberla pasado por el cubito ese, ahora se pasa otra criba a merced de las azafatas justo en la puerta. Si te pones chulita o las azafatas están enfadadas ¡zas! te obligan a facturar la maleta porque mide un centimetro más o porque se sale un tirante del bikini y no cumple la normativa... Al hilo de esto citaré textualmente una frase que escuché en el avión de uno de los pasajeros: "Menuda normativa europea de los cojones"... ¡Me hizo mucha gracia! Ese es el espíritu...
    Si Júpiter se alinea con Urano, tu maleta y tú podéis pasar al avión. Si no es así... ¡a facturar! y a pagar, claro. Con lo que llegamos a la conclusión de que seguramente el personal se llevará comisión porque vimos como los parámetros de medida variaban al azar...
    Ya llegas al avión, vaya, las azafatas o azafatos no te dicen buenos días ni bienvenidos, ni sonríen, pero  si te dicen que la maleta o bolso (porque sólo puedes llevar una cosa, no como antes) va abajo porque ya no cabe... Y por supuesto que te tienes que sentar separado del resto porque los asientos se cojen por orden de llegada, como en el bus del cole. Pues eso.
    Cuando logras entablar una mínima conversación con el de al lado ves al azafato con los ojos ensangrentados, cerrando los labios y a modo de aspersor: "SSShhhhhhh ¡Silencio! Escuchad las normas de seguridad". ¡Peor que en el bus del cole, en el que nos podíamos meter con el conductor! Nos cuentan una vez, dos veces, tres veces y con el dedo como la señorita Rottelmeier riñe a quien le parece. El piloto habla pero no se le entiende. Menos mal. A lo mejor nos está comunicando la noticia de que todavía es principiante (L). Porque cuando lo normal es que vuelen un mínimo de unas ochocientas horas para pilotar un avión, a Ryanair con cientocincuenta les vale (más o menos, que no quier demandas)... Prefiero no entenderle.
    Bueno, pues como está el terreno así de hostil, voy a intentar dormir un poco. A ver si me levanto para ir al baño y me riñen porque viene curva... Ding, dong ding... "¿Y ahora qué?" Ahora no vas a dormir en la hora y media de trayecto proque te van a informar de las colonias que venden, los sandwiches crujientes y los juguetes para los más pequeños. ¡Ah! Y recuerda que puedes participar en el sorteo del Rasca y Gana... Todo con una voz que no sabes si quieres comprarlo o pedirle una bolsita (previo pago, claro) para vomitar.
    Ya hemos llegado. Por supuesto mientras bajas las escaleritas no te dicen adiós y sólo puedes pensar en que tienes la vuelta con esta misma compañía. ¡A la próxima ahorro!


    También puedes leer este post en ¡A mi blog vas!

     

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