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Blog BA-LON-CES-TO y algo más - jose luis garcía llagües

jose luis garcía llagües

Periodista por vocación. Fotógrafo por afición. Actualmente soy redactor de fin de semana en el diario Levante. En mis ratos libres -muchos, la verdad- hago lo que quiero. O puedo.

Sobre este blog de Deportes

En este humilde ciberespacio hablaré preferentemente sobre uno de los deportes que más me apasiona: el baloncesto. Eso sí, quizá alguna vez me dará por reflexionar sobre algún libro leído, alguna injusticia o algún espacio televisivo. En cualquier caso, lo que quiero es mostrar mis opiniones propias...


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  • 23
    Septiembre
    2015

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    Deportes baloncesto básquet Gasol pívot Lakers Bulls

    Cuando Gasol era el cuarto pívot...

    La estela del último Eurobásquet aún no se ha difuminado. Y yo la voy a aprovechar para escribir el segundo post de mi blog. Y lo voy a hacer rememorando una reflexión que me vino a la cabeza cuando España tumbó en la semifinal a Francia con una descomunal exhibición de Pau Gasol, quizá el mejor jugador europeo de los últimos 10-15 años. Sí, pero hablamos un tipo que se lo ha currado y que ha adelantado por la izquierda a toda una hornada de compañeros llamados a liderar este deporte. En España y en Europa. Y en la NBA, por supuesto.

    Cuando Gasol era el cuarto pívot...

    Tal y cómo publiqué en mi perfil de Twitter, creo que lo del pívot de Sant Boi tiene aún más mérito si recordamos que en la final del Mundial Junior de Lisboa de 1999 -allí empezó todo- era el cuarto jugador de rotación interior, con una presencia más o menos marginal en el juego del equipo. Ya apuntaba a un jugador de brazos interminables, pero tenía por delante a Germán Gabriel, Antonio Bueno y Felipe Reyes. Era el cuarto en discordia -como mucho el octavo del equipo, aunque metió siete puntos en el envite- y hoy es el número 1. Así, sin más. 

    Recuerdo que aquel partido lo vi mientras veraneava en Antella. Ha llovido mucho desde entonces, pero a mí el básquet ya me enganchaba al televisor. Ganarle a los Estados Unidos era una proeza. Y los juniors de oro lo consiguieron. Raül López era el timón -creo que habría dominado Europa de no astillarse las rodillas poco a poco con los Utah Jazz-, Navarro volvía locos a los rivales y Germán Gabriel -hoy jugador complemento en la ACB- dominaba la zona. Recuerdo a un tal Drame -alero de color muy físico- que también despuntaba, pero que luego se diluyó como un azucarillo en el café cuando le tocó dar el salto al baloncesto senior. Estados Unidos era un conjunto de saltarines con un par de muñecas muy engrasadas, pero no pudo con los nuestros. Y no tengo ninguna duda de que si hoy se repitiera aquel partido con los mismos jugadores España los doblegaría de nuevo. Y Gasol ya no sería el cuarto pivot. Sería el referente.

    Una carrera moldeada por un caprichoso Dios del baloncesto

    Y es que la figura de Gasol se merece no un libro. Sino una enciclopedia. Se fue a la NBA cuando otros compañeros más curtidos tenían miedo de hacerlo -creo que su enemistad con Fran Vázquez viene por ahí- y cuando su entrenador de entonces -un tal Aíto García Reneses- no le auguraba nada bueno en un salto tan prematuro al baloncesto yanqui. Se hizo un nombre en Memphis -donde hoy su hermano es rey- y protagonizó un sorprendente traspaso a los Lakers para poder optar a los anillos. Estuvo a la altura del reto, triunfó y luego fue exhibido como un saldo por los angelinos. Entonces, parecía que el ocaso estaba cerca, pero Gasol calló, acabó su contrato, pegó un portazo y se fue a los Bulls, donde hoy vuelve a competir. Es como si su carrera hubiera sido moldeada por un caprichoso -y cruel a veces- Dios del baloncesto. Ha sido pionero, brillado, reinado, sufrido y ahora se ha levantado de nuevo. En el último Eurobásquet ha dominado como no se veía hace tiempo en un parquet. Hoy ya no es el cuarto pívot. Es el primero en todas las listas estadísticas. Y que dure muchos años. 

    @jlgllagues

     

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