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romualdo peris garcia

Ni mas ni menos que un ciudadano mas, alguien que nunca ha dejado de decir basta, aún existe demasiada mentira, tirania y miseria en el mundo para rendirse, tan solo cuando se cumpan los eones del tiempo puede que el hombre consiga la libertad, la igualdad y la solidaridad, por ello debemos seguir ...

Sobre este blog de Comunitat

Nada hay ni en los cielos, ni en la tierra, ni en su fondo o en el fondo de los océanos, que no pueda ser estudiado, comentado, criticado, en el ejercicio del derecho a la libre opinión y expresión de los pensamientos, a la luz de la libre conciencia y la razón humana, sobre ellos se basa la libe...


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  • 23
    Enero
    2012

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    Palabras de amor sencillas y tiernas................................................................

     

             Quieran los dioses que cuando leas estas lineas, lo haga esa gran mujer que asoma en tu mirada y que tu y solo tu tratas de negarle al mundo, así lo espero de corazón, un corazón que esta por una vez dictando una carta a la razón, a la lógica, punto por punto.
        Tu, esa gran mujer a la que no merezco, a la que he osado amar por encima de mis posibles, esa diosa que algún día muchos reverenciaran sigue envuelta en un hálito de neblina, que ahora la oculta, que ahora muestra su dulzura, la hermosura de un alma que aun nadie ha sabido adorar, y que me hace soñar, de tener la ilusión, la esperanza de haber sido el primero en encontrarla, a la vez que cuando se oculta la angustia empuja mi alma a temer que cada pensamiento, cada palabra mía sea un saeta clavada en tu corazón, y solo me queda sufrir en silencio por ello.
        No existe en el mundo, ni existir debe que mi deseo por volver cara a cara, aliento a aliento tus ojos reflejados en los míos,  que tu mirada y la mía se enreden en un mudo baile al ritmo del latir de dos corazones fundidos en uno solo, que en ese instante tus brazos se enreden en mi cuello, que mis manos torpes y trémulas recorran tu espalda sintiendo el temblor, la calidez de tu piel atravesó de tus vestidos negros, que tu mejilla pegada al mía sea mi doble piel, y cuando de ella se aparte arrastra tras de si mi alma, pues en esos instantes yo soy yo, y ahora impotente tan lejos de ti, pendiente de una llamada, de un teléfono enloquezco, y jamas lograre ya acostumbrare a tus silencios.
         Como ves no hay instante minuto en el día que huya, que me esconda, cazador furtivo en la noche en el que le corazón cuente los minutos, los segundos que nos separan, mientras la soledad y la melancolía por no tenerte es una pesada losa, que aplasta el alma.
          Y quisiera volver cada día a ese lugar, a ese rincón donde tus brazos se colgaron de mi cuello, donde yo fui tuyo y creo, quiero creer que tu fuiste mía, por un segundo, por un instante por una eternidad, esa es la cadena de mi eterna condena, pues desde que te vi el primer día estoy condenado a quererte de por vida, y acepto la sentencia que los dioses me han impuesto, pero yo impuse mi condición, que ellos me arrebaten la vida un minuto antes de ver que te he perdido, que te he fallado, que te herido.
           Se que las dificultades de este tan loco amor serán muchas e insufribles, que serán demasiados a veces los obstáculos a vencer, que incluso habrá muchos que llegaran a odiarnos al vernos abrazados y felices, completos, conjugados, pues no hay mayor enemigo para ti y para mi que los celos que despertamos en muchos, su envidia, su odio, por ello cada momento del día elevo mis ojos y pido la ayuda de las diosas, ellas que no los dioses entienden de los males del corazón para que nos amparen, que nos den cobijo, que oculten nuestra felicidad y nuestro amor a todos ellos, al mundo, incluso a los mismos dioses.
             Ya no te digo mas, me duele el alma, me duele por no poder tenerte en mis brazos, por no sentir el calor de tu pecho en el mio, por no oír tu voz, por tantas y tantas cosas, solo espero que cuando estas palabras leas recuerdes, siempre me recuerdes tal y como soy un arlequín falto de amor, un arlequín que quiso y quiere si tu le dejes vivir tu vida, caminar oculto a los ojos del mundo contigo, que sabes desprecia la vida, que no es vida aquella que deberé de vivir sin ti, bueno te dejo, quiéreme o manda que que te ofrezca mi  corazón en una bandeja, pero nunca me pidas, jamas lo hagas, jamas digas que no te quiera.

     

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