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Cocina para Indignados
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Blog Cocina para Indignados - jaime lopez fernandez

jaime lopez fernandez

Soy Jaime López Fernández, de Puerto Sagunto (Valencia) y escribo el blog www.cocinaparaindignados.com que combina cocina y política con ironía, sentido del humor y ciertas dosis de indignación. ...

Sobre este blog de Gastronomia

Cocina para Indignados (www.cocinaparaindignados.com) es un blog que utiliza la cocina como pretexto para hablar con ironía, sentido del humor y cierta dosis de indignación, de la crisis y la actualidad política, todo ello combinado con recetas atractivas, sencillas, económicas y divertidas. ...


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  • 02
    Junio
    2014

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    Tiramisú Podemos. Lost in Translation

     Lo ha dicho el Rey “Una nueva generación reclama el papel protagonista”. El rey abdica, y con sus palabras parece abrir el camino no sólo a su hijo, sino a toda una nueva era de cambios que vaticinan un mundo diferente al que estamos acostumbrados. Un discurso premonitorio que habla de futuro, de esperanza, de juventud, de nuevas energías y compromiso para emprender las transformaciones que sean necesarias. Como si hubiera sido escrito en la Noosfera de Teilhard de Chardin, en ese espacio virtual que nos envuelve, donde ocurren todos los actos del pensamiento y nos hace establecer curiosas analogías y a caminar en la misma dirección sin apenas percatarnos.

    Los cambios son buenos. Los cambios son sanos. Los cambios son buenos, sanos y sobre todo necesarios. Y más cuando todos los indicios nos impelen a ello.

     Los hijos quieren irse de casa. Los hijos se hacen adultos, se rebelan, y miran con insolente irreverencia la mano falsamente paternal que dice protegerles. Ya es hora.

     

    Casi al mismo tiempo en que el Rey lee su discurso, García-Margallo rinde cuentas de lo sucedido con Podemos en la Reunión Bilderberg, el auténtico poder en la sombra, los amos del mundo. Su cometido es expresar que el gobierno ha  cumplido exactamente con todo lo que les habían ordenado, hasta la última palabra, pero se han encontrado con la ingratitud de unos ciudadanos paletos y desagradecidos incapaces de comprender la grandeza de sus políticas y que comienzan a cuestionar el sistema. Toca, por tanto, seguir analizando qué está pasando, en qué se han equivocado,  perdidos como aún se encuentran en la vorágine que prosigue a los acontecimientos.

     

    Y cabría preguntarse: ¿Qué más hay que analizar? ¿Qué es lo que no han entendido? ¿Qué error han cometido en la interpretación de la realidad? ¿Por qué se sienten perdidos? ¿10 días más tarde y aún analizando el por qué del éxito de Podemos? El mensaje no da pie a la confusión. El mensaje es claro y rotundo: Estamos hartos de vosotros. Estamos, más que indignados con vosotros, hasta los mismísimos de vosotros.

     

    Si deseas que las cosas se hagan como tú quieres, hazlas tú mismo y no dejes que otro las haga por ti. El ciudadano quiere gestionar su futuro y éste pasa por entrar en el ruedo político y hacerles frente en su propio terreno. Más allá de la crisis y el paro, de las ideologías, de la corrupción y los recortes, está el hartazgo. No se puede presionar tanto al ciudadano y esperar contener la indignación con leyes represoras. Un amplio sector de la sociedad ha dicho ¡Basta ya! Y ha visto en Podemos la posibilidad de construir su propio futuro. Podemos y Pablo Iglesias representan la ilusión que se había perdido, la esperanza de cambiar el feo mundo que nos están dejando.

     

    Siguen sin entenderlo. Siguen perdidos en su propia interpretación de la realidad, porque, apoltronados en su mundo, su realidad es muy distinta de la nuestra. Y mientras tanto, mientras se sacuden la estupefacción inicial generando miedo, sembrando insidia y discordia,  han sacado toda su artillería mediática y desde los platós de televisión, en los periódicos y en las emisoras de radio, insultan y mienten. Identifican Podemos con el extremismo, con el terrorismo, con los antisistema, sin darse cuenta que su miedo, el miedo que intentan extender, indica que vamos en la buena dirección.

     

    Quien siembra discordia recoge tempestades. Desearían una reacción violenta, eso justificaría sus palabras, pero han llegado tarde. Ya no mueven al ciudadano a la rabia, hay ilusión; mueven a la indiferencia, el peor de los desprecios. Al olvido. El ciudadano ya no se siente representado por los grandes partidos, que como cíclopes enormes y pétreos miran en una sola dirección y con un único interés: perpetuarse. Lo interesante del movimiento ciudadano precisamente es su cristalización como opción política para un amplio sector social de diferentes ideologías y cansado. Y en este contexto Podemos se consolida como un firme candidato al poder si son capaces de gestionar con inteligencia las expectativas y la ilusión que han sabido generar.

     

    Da igual lo que los grandes partidos hagan a partir de ahora. Ya es tarde. Da igual que el PSOE prometa renovación y abrir sus puertas a las bases. Da igual que Rajoy y su gobierno, como una cutre compañía de telefonía móvil, prometa mejor oferta ante la amenaza de portabilidad del voto. Han zarandeado el avispero y van a tener que sacudirse los picotazos a manotazos. La realidad es que Podemos está ahí, que el ciudadano está ahí y por primera vez en mucho tiempo se siente representado.

    Por lo pronto, sólo por ver la cara de tontos que se les ha quedado ya ha valido la pena. Adelante pues, porque Podemos, ya lo creo que Podemos.

     

    Y para celebrarlo este postre: Tiramisú Podemos. Un postre para disfrutar no como dulce epílogo a una buena comida (en todo caso, el colofón agridulce de un reinado), sino como celebración, por el comienzo de una buena amistad, por el inicio de un futuro prometedor. Dicen que su nombre significa “tráeme arriba” “súbeme el ánimo”. Pues entonces que sirva de homenaje para quién ha sido capaz de vencer la apatía y el decaimiento y traernos de nuevo la ilusión.

     

    Porque Podemos, porque debemos, que nos aproveche.

     

    NECESITARÁS (para 4 personas)

     

    • 250gr de queso mascarpone.
    • 50gr de azúcar.
    • 2 huevos.
    • 150gr de rosegones.
    • 100cl de café.
    • 150gr de cerezas.

     

     

    ELABORACIÓN

     

    1. Separa las claras de las yemas. Mezcla bien estas últimas con el azúcar. Monta las claras a punto de nieve (si añades unas gotitas de limón y una punta de sal estando las claras temperatura ambiente, te resultará más fácil) y reserva.
    2. Incorpora a las yemas el queso, mézclalo todo muy bien y con energía. Añade poco a poco las claras montadas hasta obtener una mezcla esponjosa y aérea.
    3. Prepara café y una vez frío moja en él los rosegones, que machacarás hasta obtener una pasta consistente.
    4. Lava las cerezas y córtalas por la mitad.
    5. Emplatado: en copa alta o vaso transparente, dispón, por este orden, una cucharada de pasta de rosetón, dos buenas cucharadas de mascarpone y sobre él las cerezas.
    6. Umm, espectacularmente sencillo y delicioso. Todo un bocado de optimismo.

     

     

    NOTA

     

    1. Puedes sustituir las cerezas por fresas, plátano, piña o la fruta que más te guste, pero el contraste de colores con las primeras lo convierte en un postre muy atractivo y sugerente.
    2. Si te gustan las punzaditas alcohólicas, macerar en una copa de brandy las cerezas durante 1h le da un sabor muy sutil e interesante.
    3. Las soletillas a falta de rosegones es una buena opción, aunque los tropezones de almendra de los primeros son todo un acierto en este postre.

     

     

    MÚSICA PARA ACOMPAÑAR

     

    Para la elaboraciónWhat a Wonderful World, Joey Ramone

    Para la degustaciónOak Tree, Mirel Wagner

     

    VINO RECOMENDADO

     

    Solera 1847, Oloroso Dulce. DO Jerez

     

     

    DÓNDE COMER

     

    Es plato de celebración, por lo que hay que degustarlo con optimismo, en buena y numerosa compañía y con ilusión, de igual que sea en la plaza, por las calles o en tu casa  mientras impregne en tu memoria el dulce momento de su degustación.

     

    QUÉ HACER PARA COMPENSAR LAS CALORÍAS

     

    Algo tan exquisito es imposible que empache y menos que engorde. Convéncete de ello, porque cuando eso es así, todo es posible.

     

     

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