Blog 
De Grastronomía
RSS - Blog de Antonio Jesús  Gras

El autor

Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Valencia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


Archivo

  • 30
    Julio
    2011

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    APRENDICES DE HECHICEROS


     

     

    Lisa Abend ha escrito un libro que a los que amamos la cocina nos resulta muy interesante. Se trata de las intimidades de elBulli, desde los ojos de los stagiers, esos esforzados muchachos que aquí, menores de cuarenta años, hacen cada año la temporada del increíble restaurante de Roses y que varían año año, habiéndose encontrado en su lugar cocineros que hoy gobiernan la república culinaria mundial: Redzepi, Aduriz, Achatz, Roca, Atherton, Dacosta, Goldfarb, Mendes…

    De la ilusión a la extenuación. O como diría Ezra Pound: “El artista siempre está empezando”

    Libro que podríamos encajar dentro de las miradas periodísticas, pues la visión que hace Abend muestra una realidad, y ante esta realidad, la del trabajo en cocina, la de los esfuerzos, la de los sentimientos de este grupo de jóvenes provenientes, año a año, de muchas partes del mundo, no propone juicios,. Expone, para que cada uno pueda sacar sus propias conclusiones sobre los métodos, generalizados o no, que se dan en una cocina de primer nivel.

    Por la amplitud de temas que el libro va recogiendo el amplio artículo se hace ameno. Interesante. Perturbador para quien no conoce nada de lo que sucede en las entrañas de una cocina donde cuarenta cocineros se emplean a fondo para ofrecer, diariamente, uno de los grandes menús que se pueden comer en un restaurante público mundial. Y que a día de hoy está a punto de convertirse en un recuerdo.

    elBulli es un sueño para cualquier cocinero. He tenido algunos amigos que han logrado trabajar en él. Incluso han sido jefes de partida, y todos reconocen de la dureza extrema de la experiencia. En mi primera  y única visita comprendí inmediatamente lo que significaban los maridajes, la precisión, la planificación del trabajo. Disfrutamos de una de las primeras charlas que he tenido con el torrencial Adriá, al que luego he escuchado en cursos, conferencias y diversos encuentros en congresos nacionales o internacionales. Pero lo cierto y verdad es que nunca he querido pertenecer a esa brigada que realiza, verano a verano, el milagro de los platos de elBulli. Tal vez pensaba que me quedaba demasiado lejos. Tal vez prefería no evidenciar mis debilidades culinarias. Tal vez había comprendido que mi medida culinaria era más modesta. Sin embargo he trabajo los libros que año a año ha producido el señor Adriá y equipo. He buscado novedades, ideas y ha cubierto algunas necesidades. Pero de ahí a vivir interiormente la experiencia hay un trecho. Y muy consciente.

    En esos meses que pasé en la cocina de elBulli” afirma Abend “me di cuenta de que el genio de Ferran no es la inspiración en sí sino el hecho de haber creado un sistema de creatividad”.

    Ésa es la gran paradoja de elBulli: que la experiencia gastronómica más emocionante del mundo depende de la máxima ausencia de emoción. Depende del rigor, la disciplina y, para ser honestos, el completo aburrimiento de los hombres y las mujeres que están de pie…el hechizo de elBulli reside en la voluntad de sus aprendices de hacer el trabajo pesado que nadie quiere realizar en nombre de la educación, y hacerlo gratis.”

    Mirar el interior de la casa del mago puede llevarnos a muchas sorpresas. ¿Pero no se trata de eso?. ¿No es eso lo que perseguimos los que miramos desde las afueras de las ventanas que nos da el mundo de la literatura?

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook