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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Valencia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 01
    Diciembre
    2010

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    BARRAS DE MURCIA (2)


     

    La primera y la más perogrullesca apreciación que hemos constatado, a la hora de diferenciar bares de los que no lo son, es que son muy distintas la barra de un bar de tapeo a la barra de un local que además tiene salón de restaurante. Pongamos algunos ejemplos y expliquémoslos. Una barra o lugar de tapeo es aquél donde se come por raciones, sus precios son más o menos contenidos, y o bien se está de pie, o sentado en taburetes, o en pequeñas mesitas, Es decir, hay cierta informalidad. No aquél donde se acaba pidiendo “un entrecot troceado para dos” para rematar la faena. Se bebe vino por copas o por botellas, y el servicio está, básicamente, detrás de la barra, no viene del salón a poner algo en la barra. Un bar de tapas, de pinchos, no es ni puede pretender ser un restaurante.

    Pese a ello hay locales que han sabido diferenciar su espacio barra de su espacio comedor. La Barra del Rincón tiene entidad propia frente a su salón restaurante. O Keki, taperia, tiene  como objetivo dar pequeñas raciones de precio contenido.

    Un local que encarna perfectamente los tiempos de éste nuevo desarrollo gastronómico sería Entre Col y Col. Un gran cocinero, Alfonso Egea, con otro local  en Campoamor premiado por la guía Michelín con un “macarrón”, como dicen los franceses, pone todos sus conocimientos en ofrecer una cocina específicamente de barra. Así, prestando atención a una carta de vinos muy seleccionados y con una rara presencia en el mundo del bar, empareja la oferta con trabajos de raciones que van desde las croquetas a los vasitos de distintos sabores. Está todo enfocado para el concepto barra, pincho, tapa Sus ofertas son  modernas, delicadas, sabrosas, populares y lo mismo oferta una fresca quisquilla hervida, es decir el marisqueo de toda la vida, que acompaña de texturas más novedosas un pulpo al horno con juegos de sifones. O enlatados de gran calidad, mejillones de Ricardo Franco, o salazones seleccionados de nuestras zonas costeras. Conclusión de este primer punto. Las técnicas culinarias al servicio del medio, llámese gastrobar, neotabernas, o barra de vinos. Lo pequeño es el medio.Tanto en presentación, como en cantidad, como en consonancia económica

     

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