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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Valencia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 04
    Febrero
    2011

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    CATA VERTICAL DE MAS LA PLANA


     

     

    Mas la Plana es un pago de 29 hectáreas en el Penedés, que se cultiva desde 1966 con uva Cabernet Sauvignon, y su primera añada fue la de 1970, donde conquistó la medalla de Oro en las Olimpiadas de los vinos de Paris y desde ese momento se instala en la cima de los grandes vinos. Desde entonces hasta la cosecha del 2007, que aún no se encuentra a la venta, la historia de un gran vino, de una familia, y el esfuerzo de muchas personas por conseguir llevar a delante un sueño, que en principio quería igualar a los grandes vinos de Burdeos, jugando con sus mismas uvas, pero con producción española y terrenos españoles.

    Hace unos días, en el calendario de Enofusión 2011, pude asistir a una de las catas más esperadas en éste certamen. La vertical de Más La Plana, de Bodegas Torres.

    Dirigió la cata Josep Sabararich con claridad, tratando de ofrecer, a través de los años 71/81/91/01/04 y 07 como se ha ido consolidando un proyecto, pero tuvo la valentía de ofrecer no sólo añadas que has sido perfectas, sino añadas en donde el vino no llegó a alcanzar todo lo que la bodega esperaba de éstas uvas.

     

    Siempre resulta emocionante probar vinos que tienen más de cuarenta años, y comprobar que mantienen parte de eso que les hizo alcanzar la gloria. Aunque el año 71 no se hizo al 100 % con Cabernet Sauvignon (85%), y fue un año más lluvioso de lo habitual, encontramos un vino de gran consistencia aromática y expresión en nariz. Pero es en la añada del 81 donde se ha encontrado el gran camino para el vino, que acompañada de una excelente climatología y con importantes mejoras técnicas, nos ofrecen, a día de hoy, un vino con notas de confitura, goloso, glicérico, con buen equilibrio entre acidez y frescor.

     

    El paso del tiempo nos lleva hasta los años 90, donde la orientación que se pretende para el vino radica en el nuevo mundo, California y sus avances técnicos marcan cual será el horizonte a conquistar.

    Año 91. En esta ocasión hay una gran inversión tecnológica con gran trabajo sobre el viñedo y aprendizaje sobre el suelo. Hay mejoría en las barricas de roble francés y crianzas que llegan a 18 años. Aquí nos encontramos con un vino más modesto, menos expresivo con puntos de evolución.

     

    Con la añada 2001 encontramos un vino de gran personalidad propia. Ya se tiene consciencia de que se quiere un producto español. El viñedo está muy consolidado, y hay obsesión por el detalle a la hora del trabajo. Se minimiza la filtración, se toca menos el vino y se minimiza la manipulación de la uva. Nos encontramos ante la gran joya e la corona. Complejo, sutil, balsámico, con notas de sotobosque y de confituras y bollería. Muy sabroso y goloso, con peso en boca pero suave, con post gusto largo y elegante.

     

    La lluvia será la gran protagonista de la añada del 2004, lo que obligará a un gran trabajo. Aquí encontramos mucha fruta roja cálida, arándanos. Notas de barrica muy bien integradas. En boca la acidez es larga, lo que propicia una potencia gustativa considerable con un final de boca muy persistente. Presencia de gran tanino mediterráneo.

     

    Concluimos la cata con la añada del 2007. Un vino soberbio, de gran futuro. La climatología a ayudado, lloviendo cuando tiene que llover. La maduración será lenta gracias a las temperaturas más bajas de lo normal durante la temporada de verano. Maduro. Intenso. Con exponente de frutas rojas muy carnosas y una alta explosión aromática. Frescor en nariz y largura, notas de trufa y humedad. Piracina muy justa.

    Muy estructurado en su ataque y va evolucionando hacia la redondez, un final largo y su gran potencia auguran un vino que ofrecerá grandes placeres a los bebedores de tiempos futuros.

     

    Hermosa cata donde se pudo comprobarla historia, los contrates y las dificultades de una casa como es Bodegas Torres para consolidar uno de los grandes Cabernets Sauvignon que se elaboran no sólo en España, sino en el mundo entero. El tiempo debe servirnos para caminar hacia delante y afinar las posibilidades de los terruños.

     

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