Blog 
De Grastronomía
RSS - Blog de Antonio Jesús  Gras

El autor

Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Valencia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


Archivo

  • 31
    Enero
    2011

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    GASTON ACURIO: UN EJEMPLO SOBRE EL QUE REFLEXIONAR

     

     

     

     

    Todas las sociedades necesitan figuras que puedan catalizar las necesidades que expresan sus sociedades. Perú es un gran país, tanto por geografía como por cosmogonía, que en los últimos años está consiguiendo, con el esfuerzo más que evidente de quien parte casi de cero, convertirse en una referencia gastronómica mundial.

    Gastón Acurio es esa figura que ha conseguido unir no sólo a los cocineros peruanos, sino a los agricultores, pescadores, el productor en general, que sienten que lo importante no es la unicidad, sino la marca Perú. Los números asustan para un país de casi 30 millones de habitantes: 25 mil jóvenes estudian cocina. En Lima capital hay más de 52 escuelas de cocina, el festival Mistura, al que se accede pagando, recibe más de 250 mil vistas para probar los más diversos platos de la culinaria y producción peruana. La alicaída industria de pisco ha resucitado con una fuerza esplendorosa. Lima se ha convertido en una ciudad de turismo gastronómico preferencial, y se ha conseguido que mirando hacia dentro, en lo referente al hecho gastronómico, se pueda llegar hacia fuera de manera espectacular.

    En la entrevista en vivo que ofreció en MadridFusión la semana pasada, hubo unas palabras que me dejaron perplejo, y fueron las referidas a la renuncia personal del ego para poder unir tres generaciones de profesionales. “La cocina peruana es un paraguas debajo del cual están cocineros, campesinos, empresarios de restaurantes… donde el triunfo y el fracaso del otro también lo son propios. Generamos confianza.”. ¿Podríamos trasladar un proyecto de estas características a una tierra como la nuestra?

    Al oír las palabras de Acurio la palabra unidad suena una y otra vez. Los que más han sido beneficiados por el ojo de la comercialidad y popularidad han ayudado a los menos afortunados.

    ¿Es posible pensar que Murcia puede ofrecer una mini revolución gastronómica, donde se valore no sólo el procuro interno del campo o del mar, atendiendo las necesidades del auténtico producto, y sabiendo darle el sentido que debería tener ese tipo de acción?

    El ejemplo de Acuario es revelador. Hace falta mucha creencia en lo que se tiene para poder ejecutarlo como bandera de lo que somos.

    Perú se está promoviendo por todo el mundo, para ocupar el lugar que sin duda alguna merece. Y si ha elegido el camino de la gastronomía quiere decir que hay revoluciones pacíficas, donde más que disparar “huevos sobre las puertas de casas de políticos”  se deberían disparar los sabores de una tierra proclive a la generosidad de sabores.

    Es cierto que aquí no existen las diferencias sociales que tiene Perú, pero existe un olvido constante sobre lo que aquí sucede. Primero deberemos recuperar la historia, reconocerla, trabajar sobre ella y mostrar el presente que es el camino para llegar al futuro.

    Hace unos años, cuando conocí a Acurio en Perú, después de comer en su Astrid y Gastón, después de que viniera a comer a unas jornadas que yo daba entonces en Lima, después de ser invitado a su recién inaugurado La Mar, me dí cuenta de la fuerza torrencial y magnética de aquél hombre. Hoy, unos años después, se ha convertido en un modelo ha seguir. A tener muy en cuenta.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook