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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Valencia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 27
    Julio
    2011

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    SNACK

     

     

     

    Podríamos definir a los SNACKS como esos alimentos que utilizamos para satisfacer el hambre temporalmente, nos proporcionan una mínima cantidad de energía para el cuerpo, o simplemente los tomamos por placer. Y que son la señal de una sociedad opulenta que gusta jugar con lo innecesario.

    Además no suelen poseer ningún valor nutricional,  contienen un exceso de aditivos, y no contribuyen a la salud general. Con lo que en gran medida podríamos considerar que son muy dañinos para la salud y que ayudan a romper cualquier deseo de mantener dietas sanas y equilibradas.

    Y sin embargo suponen tal tentación que nos dejamos llevar por sus sabores, formas y novedades que indudablemente caemos en sus trampas con más frecuencia de lo que debiéramos.

    Todo esto se lo planteaba en una serena charla a mis alumnos, mientras disponía sobre la mesa un muestrario de snaks de última generación y había abierto una botella de Juan Gil 2007 con algo de cansancio en su conservación para que pudiéramos tener una serena charla sobre éste tipo de alimentos y las posibilidades gastronómicas que ellos pueden ofrecernos a la hora de desarrollar un trabajo en esa dirección.

    Piñas liofilizadas, cacahuetes envueltos de wasabi, almendras con sales picantes.

    Frente a ellos pensemos que la mayoría de los snaks que encontramos en el mercado provienen del maíz, de la patata o de la soja, y que desagraciadamente sus tratamientos par elaborar nuevas formas y nuevas sensaciones gustativas son las que sde están encargando de suponer cargas de relojería para dietas equilibradas, como es el caso de nuestros mediterráneos hábitos tradicionales. Frente a las patatas de bolsa, almendras, fritas o al horno, frente a esas bolsas relucientes, olivas aliñadas con imaginación y geografía.

     

     

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