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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Valencia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 08
    Marzo
    2011

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    VUELVE CAROLINA. EL GASTROBAR DE QUIQUE DACOSTA Y SU COLECCIÓN DE COCINEROS

     

     

     

    Nadie sabe a ciencia muy cierta cual es el secreto de abrir y un local y llenar, en todos sus servicios, las plazas de ese espacio.

     

    Desde el tres de enero de éste año cada vez que se abren las puertas de Vuelve Carolina, c/Correos 8, Valencia, llena sus plazas. Tiene una media de 120 personas, que bien en su barra, o en sus mesas, degustan, básicamente, tapas con aire más elaboradas que unas sencillas croquetas o un plato de jamón.

     

    Dos menús a precio esperanzador reciben al cliente, uno de 20€ de tapas compartidas y otro de igual precio pero platos individuales. Las bebidas pueden ser las de siempre, pero la carta de vinos, muy amplia, muy bien seleccionada, donde desde cavas y champanes pasamos a recorrer muchas DO españolas, y muchos países del mundo vinícola. Además los vinos por copas pueden ser atractivos, en mi visita champagne Pierrre Jouet a 6,50€ , un riesling de George Brauer a 4€, o un sabroso y mineral vino del Penedés Coussinés, a 4€, por sólo citar algunos.

     

    Tengamos en cuenta que estamos en un local donde comeremos por 20€, más lo que queramos en bebidas. El pan, 2€ el servicio, viene servido con un  poco de alioli, unos cuantos grissinis y un panecillo redondo de factura aceptable. El servicio tiene sus más y sus menos. Profesionales unos, algo perdidos otros.

     

    Nuestro menú, sentados en la larga barra de 16 metros, desde la que se pueden ver, en algunos puntos, las evoluciones del equipo de cocineros, comenzó por un pan cristal, que es un pan que desde hace un par de años prepara Guzmán Panadería Artesana, con harinas procedentes de Norte América, con una corteza muy fina y una miga suave y alveolada con textura porosa, un increíble contraste de crujiente y esponjoso, sobre el que descansaban dos anchoas de calidad media, acompañaba el platito de pizarra una tacita de tomate rayado.


    Casi a la vez aparecieron dos yogures salados, uno con parmesano y pesto, y otro con base de foie gras y caramelo, con algunos crujientes harinosos. Trabajo de sifón impecable.

     

    Unas láminas de mero, sashimi/carpaccio, con alguna ensalada vede. Poco sabor.


    Langostinos con un rebozado crujiente, y un interior jugoso, que descansaban en un vaso sobre una salsa muy concentrada de tomate con notas de romescu.

     

    Muy sabrosa la pizza de boletus y rúcula, con una masa donde mezcla dos preparaciones diversas: una masa fermentada de pan y una masa sableé, haciéndola menos ligera pero más sabrosa..


    La propuesta final fue una brocheta de pollo rebozada. Sabor no demasiado afortunado, con una mezcla de pescado/ave, que podría considerarse hasta poco agradable.


    Las cantidades correctas y la parte salada dan la cara.


    Para cerrar el menú pudimos probar dos postres, uno muy sencillo pero muy potente de sabor, con una mousse de chocolate que iba acompañado de unos trozos del excelente panettone de Paco Torreblanca y distintas flores, y otro juego arenoso entorno al chocolate.

     

    El resultado general es efectivo. Del menú probado a destacar los dos yogures salados y la pizza.

     

    Una interesante propuesta que veremos como evoluciona a lo largo de los meses sucesivos.

     

     

     

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