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patricio simó gisbert

Aprendiz de mucho, maestro de nada.

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No pretendo en absoluto sentar dogma de nada sino sencillamente dar mi opinión sobre lo que va ocurriendo en el mundo, desde una óptica muy personal y a ser posible amena. Si lo consigo: estupendo; si no, seguiré intentándolo.


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  • 29
    Abril
    2015

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    Nacional Valencia

    De la herencia recibida de ZP al déficit de Rajoy

    Como dicen en mi pueblo hemos pasado de Guatemala a Guatepeor. Rajoy echó mano de la herencia recibida de Zapatero para cargarse el estado del bienestar con recortes en educación, sanidad, dependencia, pero sin meter la tijera donde más falta hacia, es decir, en la mastodóntica administración del Estado, que es donde más despilfarro hay.
    Organismos que no sirven para nada como las Diputaciones o el Senado, nombramientos a dedo, duplicidades administrativas, coches oficiales, comilonas, fiestas, viajes, regalos, y un largo etcétera de despropósitos, que han terminado por arruinar a este país.
    La deuda pública que en estos momentos supera el billón de euros, y lejos de decrecer sigue aumentando, sí que realmente va a ser un lastre para el próximo gobierno que salga de las urnas porque va a dejar a varias generaciones de españoles endeudados hasta las cejas. Y aquí no hay quita que valga ni nadie que nos condone las deudas.
    Imagínense lo que significaría para una empresa privada que crece a base de endeudarse más y más, pero que no paga a sus proveedores ni a sus trabajadores porque no tiene ingresos. Al final está abocada al cierre definitivo.
    Sólo un dato: El pago de intereses por la deuda supera los 30.000 millones de euros.
    El Estado, obviamente, no cierra, pero sí que puede entrar en quiebra o en suspensión de pagos. Tenemos muy cerca el ejemplo de Grecia, cuya economía está a punto de saltar por los aires y con ella los griegos, que no tienen ninguna culpa de haber tenido unos pésimos gestores, pero que, finalmente, serán los que acaben pagando los platos rotos.

     

     

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