Blog 
Desde la azotea
RSS - Blog de patricio simó gisbert

El autor

Blog Desde la azotea - patricio simó gisbert

patricio simó gisbert

Aprendiz de mucho, maestro de nada.

Sobre este blog de Nacional

No pretendo en absoluto sentar dogma de nada sino sencillamente dar mi opinión sobre lo que va ocurriendo en el mundo, desde una óptica muy personal y a ser posible amena. Si lo consigo: estupendo; si no, seguiré intentándolo.


Archivo

  • 13
    Octubre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La economía española no generará confianza en los mercados mientras no sea capaz de crear empleo

     

     

    El principal problema de la economía española es el paro y lo va a seguir siendo durante mucho tiempo. De hecho, todos los informe económicos apuntan a que el número de desempleados  continuará por encima del 25% los próximos años. Eso, teniendo en cuenta que no volvamos a la recesión. De lo contario, la cifra de paro podría aumentar todavía más y superar los 6 millones.

    Si Francia, Reino Unido, Alemania o Italia, también EEUU no tiran del carro, la economía española no es por sí sola capaz de crear empleo. Ni siquiera creciendo en términos del 2% del PIB porque estamos en una economía globalizada donde lo que le pasa al vecino nos afecta inmediatamente a nosotros para bien o para mal, casi siempre para lo segundo.

    Y no necesariamente tienen que ser vecinos. Lo hemos visto con Argentina o, incluso,  con China o Hong Kong.

    Cuando el gobierno trata de hacernos ver que estamos al final del túnel  y que los brotes ya son verdes y contagiarnos su desbordado optimismo, la verdad es que es un esfuerzo inútil además de estéril porque los datos no le dan la razón.

    Y cuando se habla de cifras de paro hay que analizarlas con toda profusión y detalle porque el paro puede bajar en algunos sectores y las cifras ser estacionales como ocurre en verano o navidad o también descender el paro en términos porcentuales, pero, sin embargo, el empleo creado es de ínfima calidad, mal remunerado y precario.

    El poco empleo que se crea es a costa de la destrucción del empleo fijo.

    La reforma laboral aprobada por este gobierno facilita el despido, sin ninguna contraprestación para el trabajador. Los derechos que le asistían al trabajador han desaparecido con la nueva reforma laboral.

    Ni siquiera la Constitución española es salvaguardia de esos derechos. Tampoco el Estatuto de los Trabajadores, que durante años fue pieza clave en la defensa de los derechos del trabajador.

    No habrá confianza mientras no resolvamos el problema del desempleo y en ese cometido deben involucrase todos:  partidos políticos, organizaciones empresariales y los agentes sociales porque por encima de las ideologías y de los intereses de partido está el bien común.

    Otros países de nuestro entorno  que también están en recesión no tienen una cifra de paro tan abultada como la nuestra. Es obvio, que este país ha vivido durante muchos años gracias al tirón de la construcción y con un modelo productivo, que cuando se fue abajo con la burbuja inmobiliaria todo el sistema cayó con él. Y lo mismo nos puede volver a pasar ahora con el turismo, que hoy por hoy va viento en popa, pero que en cualquier momento se puede venir abajo con todo lo que ello supondría en términos de empleo.

    Es urgente cambiar de modelo productivo, invertir en I+D, reducir horas, redistribuir el trabajo, ayudando a los empresarios a contratar y no a despedir, por ejemplo, bajando impuestos y abriendo el grifo del crédito. Medidas todas ellas encaminadas a un solo objetivo: acabar con esa lacra social que es el paro.

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook