Blog 
Desde la azotea
RSS - Blog de patricio simó gisbert

El autor

Blog Desde la azotea - patricio simó gisbert

patricio simó gisbert

Aprendiz de mucho, maestro de nada.

Sobre este blog de Nacional

No pretendo en absoluto sentar dogma de nada sino sencillamente dar mi opinión sobre lo que va ocurriendo en el mundo, desde una óptica muy personal y a ser posible amena. Si lo consigo: estupendo; si no, seguiré intentándolo.


Archivo

  • 27
    Agosto
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Sobra vino

     

     

    Los viticultores se deben enfrentar este año a tres problemas: Por un lado, los bajos precios de la uva y, por otro,  depósitos insuficientes para almacenar la uva de la presente campaña, que está a punto de comenzar, debido a las existencias de la campaña anterior, que batió récords de producción con 53 millones de hectólitros, siendo Castilla La Mancha, la principal zona productora. A esos dos problemas se suma un tercero:  las bodegas no han sabido colocar sus existencias.

    El acuerdo alcanzado para la entrega de 4 millones de hectolitros para destilación, sin ayudas públicas, no ha sido suficiente para traer la paz al sector vitivinícola, en unas zonas donde ha primado la cantidad frente a la calidad.

    Algunos especialistas señalan que debería establecerse, por parte de las bodegas y las cooperativas, una nueva política de pago en función de la calidad de la uva y no de los kilos recolectados. Política, dicho sea de paso, que se está aplicando en algunas bodegas y cooperativas, pero no en todas.

    Por lo que respecta al mercado interior, continua la atonía de la demanda, sobre todo, en la restauración mientras que ha subido ligeramente el consumo en los hogares. Ello ha supuesto una demanda de 9 millones de hectolitros.

    Las exportaciones, por su parte, se han vuelto a disparar hasta los 22 millones de hectolitros, fundamentalmente por la bajada de precios. El precio medio por litro comercializado se ha situado en 0,41 euros. Italia, Francia, Portugal y Reino Unido son los principales destinos de  nuestras exportaciones.

    Pero ni la mejora en las exportaciones ni los 7 millones de hectolitros destinados al mosto han sido suficientes para dar salida a las existencias, que acumulan las bodegas.

    Si el objetivo de Bruselas era mantener a toda costa la oferta ante la caída de la demanda y no elevar las producciones, en el caso de España, el objetivo no se ha cumplido.

    El sector del vino ha sido uno de los que mayores  procesos de cambio ha experimentado  dentro de la PAC para reducir excedentes y regular mercados y también uno de los más beneficiados por Bruselas en cuanto a las ayudas recibidas para acometer reformas.

    Entre 2001 y 2008 se destinaron 1.300 millones de euros para una superficie de 203.000 hectáreas.

    La segunda tanda de ayudas llegó entre 2008 y 2011 con otros 358 millones de euros adicionales, de las que se beneficiaron otras 71.400 hectáreas.

    En total ,casi 1.700 millones, de los cuales, la mayor parte fue a parar a Castilla La Mancha con 842 millones de euros.

    También durante el periodo 2008 -2011, la UE estableció una serie de ayudas para el arranque de viñedos.

    De las 175.000 hectáreas que la UE destinó al arranque, España se deshizo de 94.000, con una ayuda media por hectárea de 3.000 euros.

    Entre estos años se calcula que se  arrancaron otras 70.000 hectáreas, por falta de relevo generacional para seguir cultivándolas o sencillamente por el bajo precio de la uva, que hacia inviables estas explotaciones.

    Con todas estas acciones, la superficie de viñedos en esta década  ha pasado de 1,15 millones a 950.000 hectáreas.

    Una reducción, que no ha cumplido con los objetivos marcados por Bruselas y que eran entre otros: limitar el potencial productivo y evitar los excedentes del pasado.

    Los procesos de reestructuración y reconversión de viñedos acometidos por los agricultores han aumentado las producciones, gracias a la implantación de riegos en zonas donde antes eran de secano, el cambio de variedades o  la reconversión de vaso a espaldera, que ha supuesto en algunos casos alcanzar producciones de 20.000 kilos hectárea.

    La producción media que era de unos 37 millones de hectolitros ha pasado a una media de más de 42 millones hasta alcanzar la cifra récord de 53 millones de hectolitros, la pasada campaña.

    Si tenemos en cuenta que la demanda interior está en torno a los 9 millones y las exportaciones sumaron otros 22, el resto es un exceso de producción, que ha hecho que las bodegas estén a tope de vino y que para darle salida, haya que bajar precios o destinar una parte importante a la destilación.

    En cualesquiera de los dos casos, el agricultor sale perdiendo.

     

     

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook