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josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 04
    Agosto
    2013

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    ANTONIO CARBONELL, PRESIDENTE DE CAIXA ONTINYENT

     En esta entrevista con Antonio Carbonell, presidente de Caixa Ontinyent, desde el pasado mes de febrero, y acreditado cirujano en el hospital de Ontinyent, con mas de 30 años en dicha plaza, donde ha forjado su prestigio y buena reputación a base de su buen hacer profesional en la sanidad, pero también enfrentándose a la sin razón de las administraciones públicas. Se declara  familiar y sitúa sus debilidades en sus dos nietos y en la navegación marítima. Ante el nuevo reto personal que significa presidir una de las dos cajas supervivientes de España, y acceder al cargo tras un proceso electoral tenso y anómalo, dice depositar sus expectativas en el equipo humano de la C. O., agraciado por las dotes de confianza, solvencia y prudencia que le avalan.

    A. CARBONELL, EL HOMBRE CIRUJANO.

    -Pregunta. ¿Dónde nace, estudia y como se produce su dedicación a la medicina? 

    -Respuesta. Nací en Valencia, el año 1950, mi padre era médico, soy de familia numerosa, cinco hermanos y una hermana, que es académica de Bellas Artes. Además uno de mis hermanos es piloto, otro veterinario y el resto somos médicos. Mi vocación por la medicina nace desde mi niñez, cuando veía trabajar en ella a mi padre y su dedicación a la cirugía, hacia la cual siempre me he sentido inclinado.

    -P. ¿Y como y cuando se produce su llegada a Ontinyent?

    -R.  Tras pasar el MIR, en 1975, en 1979 apruebo una oposición a jefe quirúrgico en Ontinyent, aunque por entonces el actual hospital aún era solo maternal, por lo que hasta 1981 no empezaría a funcionar como tal. En aquel tiempo, en unas oposiciones nacionales, obtengo la jefatura de cirugía de este centro y ese 1981 me traslado a Ontinyent, con mi mujer y mis dos primeros hijos (los otros dos nacen aquí). Puedo decir que, con el paso del tiempo, ahora sería incapaz de vivir fuera de esta ciudad. La calidad de vida, pese a muchos sacrificios que he tenido que hacer a veces, lo compensa todo y me he sentido muy feliz aquí.

    -P. ¿En síntesis, cuales considera sus momentos mas especiales en Ontinyent?.

    -R. Mi vida se identifica mucho con la cirugía y el hospital ontinyentí. Otro aspecto importante se produce cuando hace doce años entro como vicepresidente de Caixa Ontinyent, y  empiezo a descubrir esta entidad.. Si bien el último gran momento ha sido ser elegido presidente de esta entidad. Los demás grandes momentos están ligados a mi profesión y, sobre todo, a mi familia..

    -P. ¿Qué le hizo aceptar el cargo de presidente que conlleva tanta responsabilidad?

    -R.  Lo mas importante es que ya conocía Caixa Ontinyent, su funcionamiento y me daba mucha tranquilidad el equipo humano que la constituye, es muy seria, responsable y prudente. Esa circunstancia y el panorama de asistir a un proceso tranquilo y de continuidad fueron determinantes

    -P. Una vez asumido el reto presidencial ¿Qué cambios experimenta la vida de un cirujano como A. Carbonell?

    -R. No me afecta en mi labor de cirujano, toda vez que no soy un presidente ejecutivo, aunque presido todos los consejos de administración y demás competencias del cargo.

    -P. A que dedica el tiempo libre un cirujano convertido en el estandarte de C. O., ¿música, lectura, cine, deporte...?

    -R. Mi escala de prioridades ha cambiado con el paso del tiempo. Ahora mismo destacaría la atención a mis dos nietos. A continuación destacaría el mar, ya que me gusta mucho navegar. Tengo un barquito pequeño y navego desde que tengo uso de razón. Mis vacaciones las paso en el mar, donde además me gusta bucear. Asimismo me considero un gran lector, y leo todos los géneros.

    -P. ¿Qué temas sociales le ocupan y preocupan?

    -R. Me preocupa el tema sanitario, ahora también me resulta insoportable el drama de las familias, como consecuencia del paro, me pongo en su piel y si a mi casa no entrara ningún ingreso no sabría lo que hacer. Por eso valoro esa fuerza de voluntad de la gente para aguantar y luchar, porque esto de alguna manera se va a recuperar.

    -P. A  un luchador por las condiciones sanitarias como usted, tras los reveses del nuevo hospital, ¿Cómo le gustaría que evolucionara el tema?

    -R. Pienso que Ontinyent necesita un nuevo hospital, con mas servicios. Creo que de no ser por la crisis económica el hospital se hubiese hecho, independientemente del color del gobierno político. Yo he luchado mucho tanto por el hospital que tenemos como por el que deberíamos tener, Ontinyent se lo merece.

    -P. ¿Qué mejoras sanitarias para Ontinyent le plantearía, ante un presumible encuentro, al conseller actual de Sanidad?.

    -P. En un encuentro le diría simplemente que tuviese en cuenta el hospital de Ontinyent, que sus profesionales están volcados en su labor con la gente de la ciudad y su comarca.

    A. CARBONELL  EL PRESIDENTE

    -P. Pese al poco tiempo transcurrido desde su nombramiento, se percibe que su talante está generando muchas simpatías y confianza. ¿Cuáles son los principios por los que piensa guiar su etapa presidencial?

    -R. La confianza no se genera ni se gana espontáneamente. Y esa simpatía y confianza que se percibe lo es en realidad para Caixa Ontinyent por su actuación a lo largo de los años. Una actuación que es el resultado de decisiones en las que han participado muchas personas de muchas generaciones. Yo sólo soy su representante actual.

    Como he dicho en anteriores ocasiones, Caixa Ontinyent es un proyecto económico y financiero, pero sobretodo social porque asume el papel de generador de actividad económica, de motor financiero y de impulsor de proyectos sociales. Hoy, con la apatía latente en nuestro entorno, quizá es cuando más visible sea la actuación de esta Caja, pero en realidad es el mismo papel que ha venido manteniendo durante sus 128 años de existencia, evidentemente amoldado a las circunstancias sociales y económicas de cada momento. Y ese es el camino a seguir.

    -P. ¿Cómo está repercutiendo el nuevo tiempo en los planes de futuro de Caixa Ontinyent?

    -R. La situación de crisis actual comporta inestabilidad, desconcierto y desconfianza, y ello hace que, aún manteniendo unos principios y una cultura empresarial sostenibles en el tiempo, la planificación de actuaciones concretas deba realizarse a muy corto plazo. Estamos pendientes continuamente de la evolución y vaivenes de los mercados, del deterioro de la situación de nuestras empresas y de nuestras familias, de los cambios legislativos, de la actuación de la competencia, etc. etc. Son situaciones puntuales, cambiantes, que requieren decisiones y actuaciones inmediatas para tener opciones a ese futuro.

    -P. ¿Cómo contemplan los órganos directivos de Caixa Ontinyent poder aumentar diez veces su tamaño y seguir siendo Caja, tal y como aprobó recientemente el Consejo de Ministros acerca de la Ley de Cajas y Fundaciones Bancarias con el que se pretende devolver a estas entidades al negocio minorista?

    -R. En realidad, el Anteproyecto de Ley que el Consejo de Ministros ha remitido a las Cortes reproduce prácticamente el modelo de Caixa Ontinyent. Un modelo que hoy sólo es aplicable a las Cajas de Ontinyent y de Pollença, pero en el futuro podrían constituirse nuevas Cajas.

    Los límites geográficos y en volumen de activos que prevé el anteproyecto quedan muy por encima de los actuales de esta Caja y, por tanto, nos permitirá mantener nuestra línea durante muchos años. Pero más que en el tamaño, que siempre es relativo, yo pondría el acento en los tres aspectos que consolida la nueva legislación: una caja de ahorros debe custodiar y garantizar la disponibilidad de los ahorros, debe invertirlos en su ámbito de actuación, y debe revertir sus beneficios en ese mismo ámbito. Y eso se resume, en definitiva, en arraigo territorial.

    -P. Esa posibilidad de crecimiento, ¿le permitiría a C. O. echar raíces y erigirse en el motor financiero de les Comarques Centrals Valencianes?.

    -R. Ya tenemos nuestras raíces en estas comarcas. Por eso somos “la caixa de les comarques”. Ese es, precisamente, nuestro objetivo, pero un objetivo que iremos cubriendo y ampliando como hasta ahora, poco a poco, garantizando la sostenibilidad de esa expansión.

    -P. ¿En qué se concretan los valores tradicionales, de los que con solvencia ha hecho gala C. O., para ganar el futuro?

    -R. Los valores tradicionales podríamos resumirlos en experiencia, solvencia, dinamismo, responsabilidad social y reversión de beneficios. Pero yo añadiría un elemento esencial, siempre presente en la gestión de la Caja: la prudencia, el sentido común.

    -P. Teniendo en cuenta las últimas disposiciones normativas sobre el ámbito de actuación de las cajas, ¿los planes de Caixa Ontinyent se ceñirán a consolidar su “taca d’oli” que cubre las CCVV?.

    -R. No vivimos precisamente un momento para proyectar una expansión, cuando precisamente todas las entidades financieras están apostando por mejorar su eficiencia en base a reducción de capacidad productiva, es decir, de oficinas y de plantilla. Caixa Ontinyent mantiene sus oficinas, apenas ha disminuido su plantilla y por supuesto, en el momento que la situación económica lo permita, continuará su línea de crecimiento por estas comarcas con el mismo modelo anterior.

    -P. ¿Cómo valora que se exija a todos los futuros miembros del consejo de administración que cuenten con los requisitos de honorabilidad, experiencia y buen gobierno, exigidos por la legislación para los miembros de los consejos de los bancos?

    -R. Estamos asistiendo a un movimiento pendular de la legislación, quizá como consecuencia de experiencias recientes. Así, de una casi nula exigencia de requisitos profesionales pasamos a una extremada exigencia de esos requisitos. En el caso de las Cajas, yo entiendo que son entidades con una importante función social y, por tanto, ese perfil podría estar más abierto siempre que, en conjunto, se garantice una gestión eficaz y realmente profesional.

    -P. No cree que la nueva ley o anteproyecto aprobado recientemente sobre las cajas, parece estar hecha a medida para Caixa Ontinyent. De hecho se ha llegado a decir que es un calco del modelo de C. O.

    -R. Lo he comentado anteriormente, pero en realidad no creo que sea un calco de esta Caja sino que esta Caja ha sabido mantener el modelo tradicional y a ese modelo es al que se tiende nuevamente.

    -P. Al reducirse el peso de los representantes públicos en los órganos de gobierno y dar mayor cabida a los mismos impositores, según el proyecto de ley de cajas, ¿Cómo afectará a Caixa Ontinyent esta disposición?

    -R. Lo mejor que han tenido los órganos de gobierno de esta Caja es que han estado compuestos por personas que residen en este mismo ámbito de actuación, que conocen la Caja, que conocen la realidad social y que coinciden en la responsabilidad que asume la entidad. Lo importante, más que el grupo que las elija, es que las personas elegidas mantengan la esencia, el espíritu y la finalidad de esta Caja.

    -P. La probable desaparición de CECA, y otros organismos similares, que han venido actuando como paraguas o comodín de Caixa Ontinyent, ¿cómo van a ser reemplazadas sus funciones en el futuro?

    -R. La Confederación Española de Cajas de Ahorros tenía dos funciones básicas: representar a las Cajas ante los estamentos oficiales y prestar servicios. Hoy se mantiene esa dualidad. Sólo se contempla su posible desaparición como asociación representativa, lo cual no comporta perjuicio alguno para esta Caja. Y en cuanto a la prestación de servicios, continuará prestándolos y Caixa Ontinyent podrá, como hoy, decidir si es el proveedor más adecuado. En definitiva, la situación de CECA no afecta la continuidad de esta Caja.

    -P. El último balance de beneficios de Caixa Ontinyent, ya con usted como Presidente, arroja un saldo inferior al millón e euros. ¿Qué lectura hacen de ese resultado?

    Los beneficios de las Cajas tienen dos objetivos: incrementar reservas para mejorar la solvencia, y mantener el programa de obra social. Una vez asegurado esto, y aunque la capacidad de generación de beneficios es superior, la prioridad hoy es prevenir deterioros de activos y asegurar el futuro mediante una buena política de dotaciones a la que se están destinando la mayoría de los recursos. De hecho, tenemos cubierto más del 90% de todas las situaciones de dudosidad.

    -P. ¿Cuál va a ser el futuro de la obra social?.

    -R. La Obra Social es el elemento diferencial más perceptible de Caixa Ontinyent, y una de sus funciones básicas. Por tanto hay que mantenerla y amoldar su actuación a las necesidades sociales de cada momento. La situación actual no permite continuar la política de implantación de centros, porque no existen recursos suficientes para ello pero, sobretodo, porque tampoco existen recursos para asegurar su mantenimiento. De hecho, tenemos una Residencia para discapacitados psíquicos construida desde hace tres años y pendiente de que la Generalitat la ponga en funcionamiento.

    Hoy mantenemos los programas prioritarios: colaboramos anualmente con más de 300 colectivos; tenemos un programa de publicaciones que impulsa la investigación y divulgación de temas autóctonos, disponemos de un Centro Cultural realmente dinámico, versátil y abierto, gestionamos directamente el Club de Jubilados de Ontinyent, y mantenemos otros 22 centros culturales, asistenciales, docentes y sanitarios en diversas localidades. Posiblemente en el futuro, cuando se dispongan de más recursos, la obra social deba considerar también las situaciones de dificultad de muchas familias y la necesidad de generar empleo para recuperar el estado de bienestar.

    -P: El Centro Cultural de Caixa Ontinyent se ha erigido en el gran acierto de la entidad en los últimos tiempos. ¿Qué proyectos o cambios se preparan de cara a su gestión?

    -R. Efectivamente, hemos acertado tanto en su implantación como en el modelo de gestión. El Centro acoge una programación diversa y abierta, con acceso público y gratuito para todas las personas y colectivos, permite la realización simultánea de actividades, y es una infraestructura básica para la ciudad que está revitalizando la zona de la calle Mayor. En 2012 ha acogido 251 actividades, con asistencia de 23.300 personas y con la participación y/o organización de 71 colectivos. Nuestra intención es continuar en la misma línea.

     

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