Blog 
El Blog de Josep Antoni
RSS - Blog de josep antoni mollà soriano

El autor

Blog El Blog de Josep Antoni - josep antoni mollà soriano

josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


Archivo

  • 17
    Enero
    2017

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Valencia Comarcas

    ARISTAS DE LA CULTURA

    Ahora que los responsables de cultura empiezan a encarar  las programaciones culturales, en los diferentes ámbitos de sus competencias, municipales, comarcales, autonómicos,  etc., viene a cuento una sentencia: “Sería una tragedia que la cultura acabe en puro entretenimiento”. La frase  tiene su miga, y fue expuesta por el Premio Nobel de Literatura,  Mario Vargas Llosa, en abril de 2.012, en el transcurso de una   entrevista al diario El País. Llosa, nada sospechoso de veleidades izquierdosas, ponía el dedo en la llaga de una cuestión que, lejos de resolverse, casi un lustro después, se asoma a la realidad con hiriente fulgor. Y es que aquel cúmulo de sensaciones por las que llegó a sentirse “un inculto o un estúpido, que un fraude era arte; un embuste, cultura”. Las plasmaría en un ensayo, “La civilización del espectáculo”. Donde el premio Nobel ya nos advertía algo tan común en nuestras televisiones o escenarios públicos: “el triunfo de la frivolidad, del reinado universal del entretenimiento”. Pero los efectos de este clima de banalización galopante no los circunscribe solo a la cultura. Para el escritor peruano, “el empuje de la civilización del espectáculo ha anestesiado a los intelectuales”. Pero sobre todo para los habitante de este territorio que, como rezaba una pintada: “la paella y la corrupción como en Valencia en ninguna parte”. Por lo que resultaba edificante, cuando no preocupante, esta consideración: “devaluada la política, gana terreno el cinismo y se extiende la tolerancia hacia la corrupción”.

    La auténtica cultura requiere de un esfuerzo intelectual (no solo del activista sino también del consumidor de esa obra) y activar el pensamiento. Lo que se contrapone a esas seudo-culturas almibaradas que, a menudo, suelen programarse en las diferentes áreas en las que se manifiesta el concepto cultural. Actividades que se suelen trufar con la trivialidad del mero entretenimiento. Las consecuencias, en la superficie de la denominada piel de toro, son que una cadena de televisión, tan abominable por sus contenidos, Tele 5, suele ocupar la primera posición en el ranking de las televisiones más vistas, incluidos los valencianos. Después no es de extrañar que,  esa mayoría de la audiencia, vote mayoritariamente al PP, el partido más corrupto de la democracia cuarentona española. La falta de cultura y ética democrática suele sustanciarse con esta clase de realidades, tan injustas como, al mismo tiempo, reflejo de una sociedad sin criterio riguroso y a la deriva.

    Y aunque como muy optimistamente señala M. Vargas; “La historia no está escrita”, también es cierto que los indicadores y referentes son irreductibles y no dan opción a la esperanza. ¿Tendrían cabida programas de antaño en televisión, como “La Clave”, que dirigía José Luis Balbín, o “Si yo fuera presidente” que conducía Fernando G. Tola, con notorios índices de audiencia, en las programaciones televisivas actuales?

    Y aunque el universo de Internet y las redes sociales abren muchas ventanas a la cultura, el conocimiento o el debate, si nos ceñimos a lo que acontece en un ayuntamiento como el ontinyentí, tenemos que estas alternativas aún están en “bajoqueta”. Tomando como muestra la red de la F, vemos que solo viene siendo utilizada por el gobierno municipal como escaparate de propaganda de su gestión.

    Abundando en la cultura, desde un medio como Vilaweb se suscitaba un interesante debate, acerca de las “Políticas públicas para a una cultura no profesionalizada”. Un asunto que en Ontinyent, durante el cuatrienio pasado, se intentó desviar hacía el denominado Consell de Cultura, sin éxito. Tampoco están dando resultado los programadores culturales con mentalidad de funcionario. Todo un dilema a resolver por los ediles y gobernantes de “tot arreu”.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook