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El Blog de Josep Antoni
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josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 14
    Septiembre
    2012

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    CLAVES EN LA ECONOMÍA ONTINYENTINA

     No son siquiera brotes verdes, en todo caso asomos o indicios lo que hay con marchamo de futuro. Hablo claramente del entorno ontinyentí, cuya economía, antaño de gran pujanza en el sector textil, ahora pervive casi de forma testimonial. Hace tan solo una década, cualquier feria internacional textil de rango contaba, ineludiblemente, con una buena nómina de expositores de marcas ontinyentinas. Hoy, en cambio, solo aparecen, y no siempre, los Cañete, Gonzalo Ferri, M. Revert, J. Belda y pocos mas.

    Mientras, a nivel ontinyentí institucional, el gobierno municipal no para de devanarse los sesos con el fin de paliar la debacle económica que nos azota. Unas veces como promotor, intentando levantarle la moral a la tropa, caso de “els dissabtes divertits”. Otras apoyando en diversos frentes iniciativas privadas, como son “el mercat del diumenge” o, el evento que se anuncia para el último fin de semana de septiembre, el congreso de “bous al carrer”. Una apuesta que servirá de balón de oxigeno al sector de la hosteleria. Otra cuestión al margen, también orillada pero latente, es el debate que gravita entorno a la celebración de dichos festejos, ante el cual los partidos políticos esconden la cabeza como avestruces, al presentarse con posturas respetables, pero antagónicas.

    Mientras una alternativa de peso y solvencia está por llegar, la que vertebre el esqueleto económico de la ciudad, se observan gestos, parches, remiendos, etc., que no pasan a la postre la prueba de la regularidad. Por ello parece urgir alguna suerte de inyección de economía plural. Cuyos efectos abocaran en una opción, como la que maduraban en vida insignes ontinyentins como Paco Sanchis, ex director de Caixa Ontinyent, y Vicent Ll. Montés, ex magistrado, cuyo futuro pasaría por desarrollar la industria agro-alimentaría del lugar. Los mimbres a lo largo de la Vall d’Albaida existen, algunos, hoy por hoy, de forma artesanal. Lo demás seria cuestión de aflorar abanderados que tiraran del carro. Pues podría decirse con propiedad aquello de donde hay, siempre queda. Y en Ontinyent las raíces que echaron generaciones de sus gentes, ante premisas como la producción, la eficiencia, la innovación, las exportaciones globales, etc., constituyen una garantía para acometer nuevos horizontes económicos. Tierra para aflorar emprendedores ha demostrado ser lo.  

    La aparentemente exitosa campaña del “meló d’or”, algunos vinos embotellados o los embutidos tradicionales, forman parte del prestigio tradicional agro-alimentario de la ciudad. Pero se hecha de menos un barco insignia que marque el rumbo a seguir, en una urbe tan huérfana, en la actualidad, de referentes económicos. Tal y como en su origen significó Paduana, para el textil de Ontinyent. Un referente a emular podría ser, en el ámbito murciano, la empresa el Pozo.

    Pero para que zarpen barcos hace falta combustible, energía, y no solo, aunque también, el que esta semana denunciaba, a modo de vuelta de tuerca a la asfixia actual, el ontinyentí Jorge Rodríguez, en calidad de secretario de industria del PSPV-PSOE, referidas a los incrementos de la factura energética que valoraba como “un còctel enverinat de Rajoy contra la indústria valenciana” . Sino, a mayor abundancia, la gasolina crediticia. Ahora solo falta que la única estación de servicio autóctona que pervive, en estos menesteres, Caixa Ontinyent, además de tener las luces encendidas las 24 horas, pueda tener el suficiente carburante en sus depósitos, como para llenar de futuro los proyectos dignos de crédito que acudan a repostar.

     

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