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josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 19
    Julio
    2013

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    CONFLICTO FRUTO DE LA PRECARIEDAD

     Al margen de como se sustancie, o deje de hacerlo, el contencioso que ha arrojado recientemente este titular noticioso: “Telecomunicaciones precinta las instalaciones de MK-Localia que interfería las emisiones de TV Comarcal en la Vall d’Albaida”. Y de que esta actuación de fuerza fue realizada por funcionarios de la Jefatura Provincial de Inspección de Telecomunicaciones, dependiente del Ministerio de Industria, custodiados por agentes de la Guardia Civil, la cual fue ejecutada, concretamente, el pasado 10 de julio en la zona del Torrater de Ontinyent. La razón transgresora fueron los emisores ilegales que interferían el canal 45 que da servicio TDT en la comarca de la Vall d’Albaida. Dichas interferencias han estado provocadas,  según la medida, “por la empresa MK-Localia que durante meses ha impedido las emisiones regulares y legales de la Televisión Comarcal, propiedad de Comarques Centrals TV S.L”.

    Dicho lo cual, como preámbulo a este conflicto puntual, resulta mas grave aún, si cabe, porque lo que debería ser una sana competencia empresarial, se dirime en el navajeo sórdido y en formas que ya deberían ocupar un sitio en los ancestros. La importancia del envite entre los dos medios de comunicación se deriva de su alcance comarcal. Son unos antecedentes que a los que siguen la evolución de los medios de comunicación en la Vall no les sorprenden. Ya que precisamente, a mitad de los noventa, fue justamente la MK la que debutó en el espacio analógico tapando y ocupando la señal por la que, desde hacía unos meses, había empezado a emitir la flamante TVO del ayuntamiento de Ontinyent. Creándose entonces ya un mal precedente, al tener que cambiar la televisión municipal el canal para sus emisiones. A mayor abundancia, entrando en el espinoso asunto de las legalidades, cabe evocar que el concurso de las concesiones de las TDT valencianas, a cargo de la Generalitat, está anulado, y además MK inicialmente no resulto adjudicataria de ninguna frecuencia. Sin embargo  una dudosa maniobra de venta, a cargo de Localia, que si obtuvo licencia   de TDT, le permitió dar el salto “legal”.

    Pero obviando legalidades y tecnicismos, cabe analizar la esencia, o sea la materia prima de los medios, el periodismo, y ahí la situación es extrema, de siniestro total. La precarización es tal que como se viene observando muchas veces, estas televisiones a las ruedas de prensa  solo envían a un cámara, el cual en vez de grabar las capciosas o sesudas preguntas de un periodista, se limitan a que “alguién”  sujete con la mano un micrófono con el anagrama alusivo al medio televisivo, mientras dicho cámara le graba un monologo a algún protagonista de la rueda de prensa, en la que generalmente las preguntas brillan por su ausencia, a cargo de esa “raza” ausente o puesta en polvorosa, que son los periodistas. Aunque a esta decadencia, sazonada por la crisis económica, también contribuyó, especialmente, el PP, en el ámbito   nacional, el autonómico de F. Camps o el ontinyentí de L. Insa, con el  esperpento de no admitir preguntas en sus ruedas de prensa.

    A mayor abundancia, ya sin salir del solar valldalbaidí, y pese al aval de prestigio que le otorga estar ligado a la Cadena Ser, acontece que un medio como MK y el grupo de Radio Ontinyent al que pertenece, son un ejemplo vivo de la decadencia y depreciación en la que ha caído el periodismo local y comarcal. Muchos de sus males, en un análisis de prioridades, hay que achácaselos a una deficiente dirección, que  raya en la mediocridad, como consecuencia de falta de fuste en la materia, por parte de quién empuña la batuta, solo preocupado por los patrocinios, esponsorizaciones, etc., acudiendo  incluso a males artes, pero descuidando siempre la calidad informativa. Hasta el punto que sintonizar un informativo de este grupo equivale a ingerir las notas de prensa, mayormente institucionales (y por ende patrocinadas) que emiten los diversos gabinetes de prensa del lugar, aplicando la expeditiva operación del “copiar y pegar”, pero noticias de cosecha propia (las que alguien no quiere que salgan a la luz) ni un “gra”.  Apostar por elevar el listón informativo, dando paso y lustre a las señas de identidad del periodismo democrático, “sin periodistas no hay periodismo, pero sin periodismo no hay democracia”. Sería el mejor regalo a la Vall de este grupo, cuya columna central celebra 80 años en los receptores.                                            

     

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