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El Blog de Josep Antoni
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Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 22
    Marzo
    2018

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    Valencia Comarcas

    CUANDO EL ENEMIGO PÚBLICO SE DISFRAZA DE INTERNET

    CUANDO EL ENEMIGO PÚBLICO SE DISFRAZA DE INTERNET

    El comercio mundial se encuentra en plena fase histórica de transición. El fenómeno de Internet está sacudiendo hábitos y modificando costumbres. Ya no es solo que un gigante del comercio textil, Zara, anuncie que un 10% de las ventas mundiales las despachan ya, y en ascenso, por Internet, sino que el dueño de Mercadona, Juan Roig, ya está moviendose sin hilos, para seguir siendo el rey de millones de cestas de la compra en España y Portugal, mediante la opción de venta por Internet.

    Ciudades medias como Ontinyent son un excelente campo demostrativo de lo que acontece. Por una parte vemos como el antaño y prospero comercio de los ultramarinos, hoy está en vías de extinción. Hace poco caía la emblemática casa Barbeta de la plaça de Baix. Y todo a favor de los Mercadona, Aldi, Consum, etc.

    Mientras el gobierno municipal, con medidas de mejora urbanística como en las calles Gomis o Mayans, la plaza Santo Domingo o la calle Martínez Valls, intenta paliar o incentivar el comercio, con remedios que se revelan poco sanadores. Siguiendo en esa línea, la semana pasada, se presentaban unas obras que costarán algo más de 277.000 euros, en dos tramos adyacentes a M. Valls y a unos50 metros del centro comercial El Teler que, más de diez años después de su inauguración, aún dista, casi en la mitad, para estar al cien por cien ocupado. Por eso no deja de tener su perplejidad que, el gobierno de Jorge Rodríguez, quiera justificar, entre otras, la antedicha inversión en la calle Pintor Segrelles, como “un incentivo para el comercio”.

    Máxime cuando un veterano comerciante de la calle M. Valls, ante la pujanza que están experimentando las ventas por Internet, y la consiguiente disminución de ventas en los pequeños comercios, auguraba que un lustro podrían cerrar un buen número de establecimientos, hasta convertirse en una vía fantasmal, al estilo del llamado carrer Major.

    Una comercial que se está convirtiendo en la bestia negra de muchos comerciantes ontinyentins es Amazon. Ya que, además, no tributa ni euro en las arcas municipales. Y por extensión en las españolas. De ahí que, a la vista de lo que también practican los Apple, Microsoft, etc., la UE, que si tiene vela  en este entierro, han promulgado una normativa que “obliga a los asesores fiscales a denunciar los planes de las multinacionales para evadir impuestos”. De aplicación retardada, pues no entrará en vigor hasta el 2020. Y a mayor abundancia, la normativa no termina de despejar suspicacias. Ya que en la praxis es como poner al zorro a vigilar las gallinas.

    Al margen de la millonaria evasión de impuestos que practican numerosas multinacionales, cuya competencia escapa del ámbito de las administraciones locales, lo que sí debería el gobierno municipal que preside J. Rodríguez, es cambiar  las estrategias de apoyo y dinamización del comercio. La posibilidad de convocar concursos de ideas, para impulsar el comercio, está en su mano. Optar por soluciones que pasen por emular a Inditex, no despachando 249.000 pedidos ‘online’ en una hora, pero si estimulando las crecientes posibilidades de las que es portador Internet. Como dice el proverbio: “si no puedes vencer  a tu enemigo, únete a él”. Veremos si siguen empeñados en “clavar  el clau per la cabota”.

     

     

     

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