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El Blog de Josep Antoni
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josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 11
    Julio
    2013

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    EN RETROCESO

     Aunque se palpa y se siente, al menos por esta Vall, respecto a la creciente indignación por los desmanes cometidos por los representantes democráticos, también es cierto que ese malestar no acaba de cristalizar, quedándose en un estado mas bien gaseoso. La desactivación de las gestes de este lugar, a poco que se observen las raíces sicosociales, se encuentra en la nutrición que, durante siglos, hasta ido incrustándose en el ADN de su conducta, digo de la “resignación cristiana” que predicaba la Iglesia Católica. La cual ha venido actuando como antídoto paralizante, pero también como medicina para las clases humildes, y que como es bien sabido se encuentra escrito en las páginas de la historia. Los frutos de ahora son como una carrera de relevos, en la que se ha tomado el testigo, adaptado a los tiempos cambiantes, esa iglesia política que es el PP. Los hechos que se suceden, perpetrados por deshumanizados gestores públicos, invitan a la indignación y se traducirían, en otros ámbitos y casos de lógica imperativa, en rebelión o insumisión, pero en lo que concierne a estos pagos prima el conformista “tot masa be”.

    Lo que no es óbice para que al menos, por este lugar, se atisbe alguna excepción, aunque sea somera, que rompa aguas con algún que otro conato de hartazgo, tal y como hacía la portavoz socialista de Albaida, Eva Tormo, anunciando a los albaidins que su ayuntamiento “no se cruzara de brazos”, ante los recortes perpetrados contra el Centre Ocupacional y el Centre de Dia, cifrados en 83.000 euros. Para mayor abundancia y acogiéndose a la máxima de que la unión hace la fuerza, Albaida y Ontinyent han proclamado que se unen “en la defensa de los centros de enfermos mentales frente a los recortes del Consell”.

    Pero esta mala y enrocada cosecha, es fruto reciente, para lo cual no cabe  refrescar mucho la memoria, procede de las envenenadas semillas que por intoxicar alcanzaron hasta la originaria y democrática concepción autonómica, la denominación de País Valencia. La cual ha sido convenientemente demonizada por aquellos que ya ni disimulan ser los herederos legítimos del franquismo. Los que no dudaron, desde mitad de los 90, con la venia de las urnas, en hacer de la corrupción política su sayo. Desde Carlos Fabra, el “caso Gürtel” o los Blasco, han acabado por disparar el número de parados, indicador que solo en la Vall pasa de los diez mil, al tiempo que caen derechos adquiridos con la ley de la dependencia, amen de los laborales. La falta de ética y moralidad democrática se ha convertido en la vacuna que inmuniza a los gobernantes valencianos del PP. Mientras las libertades se contraen, la corrupción avanza, erigida en gangrena de la menguante democracia, la misma que abría tantas expectativas a finales de los 70, tras la muerte del dictador. La indecencia, a la que se aludía en este espacio, sigue ostentándose sin el menor pudor.

    Por eso la pila de temas que provocan estupor y desigualdad no pueden caer en saco roto. Evidentemente la solución no vendrá de esos representantes políticos oportunistas y populacheros que puedan arengar a las multitudes desinformadas. De ahí la importancia, en momentos como este, de una información de rigor y veraz.

     

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