Blog 
El Blog de Josep Antoni
RSS - Blog de josep antoni mollà soriano

El autor

Blog El Blog de Josep Antoni - josep antoni mollà soriano

josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


Archivo

  • 15
    Noviembre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    ORDENANZAS DE EQUILIBRIO CIRCENSE

     Eso de hacer cuadrar las cuentas, en este caso municipales, y por  tanto públicas, tiene un poco de equilibrismo circense. El asunto    es arduo y largo. En el caso de Ontinyent este marrón, lo protagoniza en el cartel, o sea de cara a la galería, el portavoz de Compromís, Joan Gilabert. Y uno de esos números contables, que requiere de mucha concentración, por parte del equilibrista estrella, es el que después de arduos ensayos y probaturas, se escenificó en el salón de plenos del Palau de la Vila, la  semana pasada. Y en un más  difícil todavía, Gilabert empezó a cuadrar el círculo mediante propuestas arriesgadas como: “subvencionar hasta el 90% el IBI a las familias con menos recursos”. La filosofía de los números que mayoritariamente fue aproada, con excepción hecha del PP, cuya democracia parece ubicada en otro paraíso (no se puede olvidar que el nobel Cela situaba  a Ontinyent, en uno de sus relatos, “cerca del paraíso), y que en resumen rezaba así: “rebajas fiscales para familias con menos recursos y a las actividades que generan empleo”. A este  respecto, y en relación a  las propuestas de ordenanzas del PP, resulta suficientemente revelador el comentario lanzado por el edil responsable de la hacienda municipal, cuando aseveró que “viven en otra realidad".

     Lo cual significa que dichas minoraciones, de algún modo se deberán incrementar en otros conceptos, con el fin de que, ante los números habituales en el programa, el tinglao no se desequilibre y se venga abajo la “paraeta” consistorial. El reclamo circense  se denominaba     “ordenanzas fiscales de 2015”. Tras su correcta puesta en escena, desde la organización del ayuntamiento, se ha advertido la    figura de  Gilabert, en un más difícil todavía, ha anunciado que   en el equilibrio de sus dígitos, “mantiene las bonificaciones introducidas en los últimos años tanto para el fomento de actividad económica y empleo (licencia de obras, licencia de apertura, IAE) como para dar apoyo a las familias y personas con menos recursos (agua, basura o plusvalía)”. Sin embargo se ha hecho saber a los vecinos que en relación al servicio de recogida de residuos, “que si el ayuntamiento finalmente gira dos recibos de recogida y tratamiento de basura el coste no se incrementará, aunque este punto dependerá de las decisiones judiciales”. O sea que en las manos firmes y seguras, que se le suponen a las personas que representan a la justicia, está el que el próximo año los ontinyentins, y por extensión, el resto de valldalbaidins, gocen de un peaje   equilibrado, o por el contrario, que les chirríen y se les sequen los bolsillos, producto de   algún desequilibrio de la justicia, escrito con renglones torcidos y carentes de equilibrio social.

    Con todo en donde en realidad debería traducirse el auténtico espíritu solidario y equitativo de estas, u otras ordenanzas impositivas es en lo conceptuado como letra pequeña. Es decir si se grava una vivienda de lujo o un vehículo ídem. Porque, hoy por hoy, el equilibrio impositivo local total (y no digamos el nacional) sigue siendo una asignatura pendiente, pese al maquillaje de las bonificaciones, con el que encomiablemente se trata de reparar, desde el gobierno ontinyentí, la faz de muchas ordenanzas.

    La que no mantuvo equilibrios, en su debut escénico en el Palau, fue la debutante edil de EU, Paula García, en relación  a las complicidades en el show de su predecesor con el PP, la cual marcó distancias respecto a las propuestas del PP, al calificarlas, lisa y llanamente de "temerarias".

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook