Blog 
El Blog de Josep Antoni
RSS - Blog de josep antoni mollà soriano

El autor

Blog El Blog de Josep Antoni - josep antoni mollà soriano

josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


Archivo

  • 23
    Enero
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    ¿QUE PASARÁ CON ESTE PATRIMONIO RELIGIOSO?

     La semana pasada este diario se hacía eco del cierre del monasterio de las justinianas de Agullent. “En este convento dominico de San Jacinto, originario del siglo XVI, quedaban tres monjas justinianas... El convento, propiedad del arzobispado, sigue vacío”. Un fenómeno que como se aludía en dicha noticia”se ha repetido en la última década”. Esa reiteración también se extiende a otros municipios de la Vall como Bocairent.  Pero aunque aún no se ha consumado, conviene dar un somero repaso al rico y abundante patrimonio religioso de Ontinyent, ya que algunos de sus mas emblemáticos edificios o inmuebles religiosos amenazan o están en ciernes de cerrarse.

    Entre esos inmuebles destaca la iglesia de Sant Miquel, que apenas tiene uso en los últimos lustros. Debido a la poca afluencia del personal, motivado por el cambio de costumbres, de creencias y de hábitos religiosos. La muda residencial en las calles Mayans y Gomis está provocando que la concurrencia a la iglesia parroquial de Sant Carles  haya caído bajo mínimos (aunque lo mismo y de forma mas clamorosa se podría decir de la iglesia Sant Francesc). Esta situación, unida a la evidente disminución de sacerdotes, estaría propiciando que, desde la cúpula de la iglesia católica valenciana, la feligresía de la parroquia de Sant Carles vaya a ser adherida, a la de Santa Maria.

    Otro tanto puede acontecer con el majestuoso Convento de las Carmelitas de clausura, cuyo número de monjas residentes ha ido decayendo. Por lo que mas pronto que tarde quedará deshabitado, resultando un enigma su futuro, aunque no es difícil conjeturar que, al menos, el gran huerto que posee dicho convento, podría destinarse como suelo  para viviendas o para albergar instalaciones de uso público.

    Sin embargo donde se ciernen mayores enigmas es sobre el mas que centenario convento de los Franciscanos, donde se ubica el colegio religioso de la Concepción, con una desmesurada extensión de muchos miles de metros cuadrados y una ubicación urbana privilegiada.  Aunque políticamente este asunto sigue siendo un tema tabú, sobre el que nadie osa pronunciarse, es evidente que su formato y la propia evolución de la sociedad condicionaran su futuro. Con todo aquí la disminución de vocaciones también está mermando la antaño numerosa plantilla de franciscanos. Su censo languidece año tras año, mientras el envejecimiento de sus menguantes pobladores se hace cada vez mas notoria. Hasta el punto que el profesorado que el siglo pasado era mayormente religioso, en el actual ha devenido en civil. Además el alumnado que en las décadas de los años 60 o 70 era mayoritariamente interno, lo que representaba una suma de ingresos importante para este centro docente. A mayor abundancia, el alumnado, procedente de todo el País, provenía de las clases altas y pudientes. No sucede lo mismo en la actualidad, donde los estudiantes residen mayoritariamente en Ontinyent,  y el Colegio se beneficia del granero de los presupuestos, para el caso autonómicos, mediante la enseñanza concertada. Lo que provocó que en los últimos quinquenios la afluencia de alumnos hijos de emigrantes fuera considerable. Sin embargo, con el nuevo tiempo económico, el número de alumnos está descendiendo. Y aunque el colegio la Concepción, en los últimos años, está recibiendo una importante inyección económicas en concepto de alquilerer, a través de la academia Ad Libitum, y su escuela musical de verano, el fantasma de aulas vacías, o semi, se cierne sobre el lugar. Y ya se sabe de sobra lo que deviene en los inmuebles deshabitados y sin uso. Ejemplos, empezando por la escuela de la finca Fuset, los hay en abundancia. Y el dinero público para rehabilitar edificios religiosos se agota.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook