Blog 
El Blog de Josep Antoni
RSS - Blog de josep antoni mollà soriano

El autor

Blog El Blog de Josep Antoni - josep antoni mollà soriano

josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


Archivo

  • 21
    Junio
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    RESIDUOS URBANOS VALLDALBAIDINS

     Los  palos de ciego que en las últimas semanas viene dando el presidente del Consorcio, Vicente Parra, contra el Plan de Minimización de la Mancomunidad de la Vall d’Albaida, que fue aprobado por el pleno del organismo comarcal el 25 de mayo de 1999, en base a las leyes 10/98  y 11/97, promulgadas por la Generalitat valenciana en   relación a la recogida y tratamiento de los residuos urbano, y que   entró en vigor en 2001, tras concederle a la empresa Recisa la gestión de dicho servicio en los 34 municipios de la comarca. Labor que viene realizando sin interrupción desde entonces. Si bien es verdad que en aquellos primeros años, intereses insolidarios y de falta de perspectiva, pusieron trabas en el desarrollo natural del proyecto, que en todo momento se ajustó a la normativa legal, La coyuntura actual y la voracidad que se otea en el Consorcio que preside Parra, están consiguiendo que todos los colores políticos que anidan en la Mancomunitat estén uniendo voluntades, a modo de una piña.

    A 10 días para que entre en vigor, “per la cabota”, el Consorcio, son mas las sombras que no certezas que se divisan. Caso del incremento del recibo de la basura, que ahora un desorientado Parra “deja en manos de los alcaldes”. Además de haber soliviantado, en su contra, los ánimos de los representantes valldalbaidins, al manifestar que “el Plan de Minimización no se puede respetar porque no existe”. Para colmo la planta de transferencia del Palomar a la que presumía Parra, propiedad compartida por la diputación (51%) y FCC, de la que fue expulsada Recisa, con argumentos poco convincentes, ahora se enfrenta al dilema de la falta de permisos para ejercer la mencionada actividad. Y en pleno rifirrafe entraba en discordia el batle de Gandia, Arturo Torró quién, además de aliarse con la Mancomunitat, ponía en tela de juicio la inversión en la planta de Llanera, por su repercusión directa en el incremento del recibo de la basura. A mayor abundancia del laberinto legal que asoma, respecto a la actual revisión y actualización del Plan Integral de Residuos (PIR10), tal y como se apunta desde la Generalitat, “surge la necesidad de evitar que las políticas territoriales en materia de residuos queden obsoletas”, en relación al PIR97, donde se deja bien clarito, en correlación a lo expresado por Parra, que “no se trata de un documento que parta de cero y que haga tabla rasa del Plan Integral de Residuos”.

    Por todo ello la Vall sigue siendo la piedra en el zapato de la voraz y poderosa FCC (aliada de la UTE que gestionará el servicio del Consorcio),  cuyos antecedentes se cuentan por recursos judiciales perdidos, contra el Plan de Minimización de la Mancomunitat, en su vertiginosa codicia por hacerse con un negocio que, como destapó el caso Brugal, alumbró el beneficio que supone la gestión de los residuos sólidos urbanos y su traslado a los vertederos. Un transporte que no es moco de pavo, pues como apuntan desde Recisa (participada por la Mancomunitat con   el  5% ), dicho coste representa actualmente un tercio del recibo de las basuras valldalbaidinas.

    A la espera que se vayan resolviendo las actuales incógnitas generadas acerca de los  residuos sólidos urbanos, una evidencia incontestable lograda por V. Parra, es que desde la Vall se le empiece a ver como un gestor prepotente,  arropado por oscuras sombras de intereses y que, a la postre, podría salirle el tiro por la culata, a poco que jueguen sus buenas cartas los  responsables del Pla de Minimització en la comarca.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook