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El Blog de Josep Antoni
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josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 20
    Septiembre
    2013

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    SEPTIEMBRE

     “Bueno, es un largo, largo tiempo/de mayo a diciembre./Pero los días se hacen cortos,/cuando llegue septiembre./Y el clima de otoño/activa las hojas grises”, así empieza el clásico tema de Kurt Weill, “september song”, interpretado inicialmente por su esposa, Lotte Lenya, en 1938, y a posteridad por todas las grandes voces del vasto espectro musical, desde Frank Sinatra, Lou Reed, Bryan Ferry hasta Ana Belen-Miguel Rios. Es una canción dedicada a un mes con connotaciones especiales, donde la hipotética felicidad veraniega deviene en nostalgia. Es lo que acontece estos días en la Vall y en Ontinyent, pese a que fiestas vecinales, como la del Camí dels Carros o de Sant Rafel frenen la entrada en el nuevo ciclo. Pero el inexorablemente el largo periodo otoño-invierno ha llegado, como evidencia la vuelta al “cole” y a las rutinas. Entre las que se inscribe un desmejorado regreso al trabajo, cuyo fondo de erosión sigue sin aparecer, mientras que la curva descendente del desempleo apunta hacia bajo. La única gráfica ascendente es la que representa la injusticia y los abusos de poder, vengan de donde vengan. La impotencia provoca que ante las elevadas costas judiciales, los pequeños delitos, estafas o como se tercie denominarlas, asciendan en el ranking, al saberse los delincuentes amparados por una perversa impunidad. También asciende la hipocresía social, a poco que se escarbe.

    Los abuelos se erigen, mas que nunca, en los asistentes familiares de referencia, que igual hacen la compra del pan, que recogen o llevan a los niños al colegio (protagonizando una vuelta al “cole” real), y a mayor paraguas social, le prestan, sin retorno, dinero al hijo para que pague sus deudas o para que intente montarse su negocio, a ver si sale del hoyo. Aunque, en los casos extremos, hay quien emigra a otros lares, o se pone a hacer de “mula” con la que sacar un puñado de euros, para sobrevivir una temporada. Así de arriesgada pintan las vidas por estos lares, en el quinto aniversario del inicio del efecto dominó, tras la caída, en esta aldea global, de la ficha de Lehman Brothers.

    Hay indicios, y de sobra, para visualizar que este barco valldalbaidí está encallado, mas o menos, aunque sigue a flote, pero apenas navega. Pero como dicen los no ateos, “Dios aprieta, pero no ahoga”, y la nave va, pese a los denodados esfuerzos que ponen los Pedros valencianos de esa Iglesia, obcecados en la tarea de prolongar la peor imagen que de ella forjó la leyenda negra de los Borja. Así que mientra ayuntamientos como el de Ontinyent ponen balones de oxigeno para salvar a sus gentes mas necesitadas, una institución socialmente reconocida y valorada como Cáritas de Ontinyent, esta es la hora en la que nadie del Arzobispado ha dado ninguna cuenta razonable, respecto a porque se ha transgredido una voluntad testamentaria, como fue la de la ontinyentina María Nadal, que le legó 6 millones de euros a dicha institución de socorro público, y que de estar dicha suma en su poder, en esta época de depresión, estaría haciendo maravillas entre los ontinyentins mas desposeídos.

    Uno de los pocos resquicios de esperanza proceden de las pymes, de las que se dice que “están aprendiendo a sobrevivir sin los bancos”. Fruto, sin duda, de la gran desconfianza social que se ha generado hacía ellos. Otro cantar es el que suscita la primera caja española, de las dos que quedan, Caixa Ontinyent, cuyo papel y dinámica puede ser clave en relación a las pequeñas economías de esta comarca.

     

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