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El Blog de Josep Antoni
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josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 15
    Septiembre
    2011

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    SÍNTOMAS

     ¡Carajo!, que diría un general del García Márquez, tras la tradicional subida procesional del Cristo a Santa Ana, y en el umbral del otoño, hay que convenir que pintan bastos para Ontinyent. Enarbolando tan axiomática bandera ha corrido como la pólvora, en los últimos días, la noticia, según la cual: “ Los cines Yelmo han fijado el 30 de septiembre para abandonar Ontinyent”. Es decir que si la ciudad, y por extensión la comarca, pierde, por de pronto, uno de los pilares básicos que sustentaban el famélico centro comercial el Teler, el panorama comercial y de ocio para los ontinyentins no puede ser  mas desalentador, toda vez que las nubes grises que señalan temporal arrecian, pues no solo se cierran las proyecciones de cine, de galas de ópera o eventos deportivos y musicales, sino que el efecto dominó se lleva por delante las sesiones del cine club Utiye. Amén de otros negocios supervivientes en el mentado centro comercial que, lejos de alzar el vuelo, pasado el primer lustro desde su inauguración, sigue hundiéndose en tierra, tal vez por una gestión deficitaria y nada hábil en sus políticas expansivas o por falta de sintonía y complicidad, tanto entre la población local y la comarcal, pese a su excelsa ubicación. Entre las valoraciones divulgadas, acerca de la marcha de Yelmo, figuran algunas con enjundia, caso de la que alude al “fracàs col·lectiu d'una societat, l'ontinyentina, que no desperta”.

    Y siguiendo con el efecto dominó, no hay que perder de vista el “Carrer Major” (Gomis y Mayans), cuyo futuro  sigue en la cuerda floja como ámbito con dinámica comercial.

    En consecuencia, y aunque obviamente este asunto no es de su incumbencia estricta, hay que convenir que estos daños colaterales minan la moral de la tropa que gobierna J. Rodríguez.

    Con este derrumbe de servicios y alicientes de incierto futuro,  siguen sin otearse, en lontananza, indicios que revitalicen el sombrío panorama. Evidentemente no hay nada peor que recrearse en las pupas y lamerse las heridas como los perros desnutridos. Y aunque el panorama trufado por esa espada de Damocles que es la crisis, mas o menos global, y ante unas elecciones nacionales donde se vaticina  aquello de “la suerte está echada”, a los ontinyentins, especialmente aquellos dotados de mando en plaza, no les queda mas remedio, para salvar el hundimiento del barco, que insuflar de moral a la tropa, instalada en unas inclemencias cuya zozobra no para de arremeter.

    Desde una óptica no cristiana, no se puede recurrir al acomodaticio eslogan punk del “God save the queen”, que en versión local sería “Dios salve a Ontinyent”, sino que mas bien, los que cortan el bacalao en la ciudad, se han de arremangar y evidenciar en la praxis el manido epitafio que dice: “la política es un arte”. En ese sentido las oportunidades para que despunten artistas (de la política), son infinitas. 

    En esas estamos cuando en vez de hacer piña, digo de los representantes de la ciudadanía, el partido mas votado en los pasados comicios, el PP, está “mising”, y para una vez que abre la boca (con el insostenible asunto de la policía local en las pasadas fiestas), lo hace a base de resentidas marcianadas, que denotan la orfandad de una escuadra sin capitán. Máxime cuando su granito de arena es indispensable en las urgencias que acechan a la coyuntura actual de la ciudad.

     

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