Blog 
El Blog de Josep Antoni
RSS - Blog de josep antoni mollà soriano

El autor

Blog El Blog de Josep Antoni - josep antoni mollà soriano

josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


Archivo

  • 29
    Mayo
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    TODOS DE ACUERDO: LA MÚSICA ES BELLA

     Mientras mas allá de la renovada techumbre del teatro ontinyentí de la plaza Santo Domingo, la luna creciente intentaba mostrarse en su plenitud, sobre el escenario irrumpían diez solistas procedentes de la Orquesta Palau de les Arts, Reina Sofía, quienes instrumento en mano esperaban una señal, con la mirada puesta en el atril, donde se mostraban  las partituras de “las cuatro estaciones”, al tiempo que Ricardo Casero tomaba su batuta. Entonces la obra de ese virtuoso del violín y prolífico en la composición, que fue un nada profeta en su tierra, el veneciano italiano Antonio Vivaldi, comenzó a sonar, alumbrando una suerte de brotes verdes de música primaveral. Era la entrada en “las cuatro estaciones”, una evocación de bucolismo histórico, tal vez en homenaje al Ontinyent agrícola, aquel que debatía en sus calles la reconstrucción, o no, del derruido pantano del barranco de Bocairent. Era la música casi contemporánea del autor ontinyentí de la obra mas valenciana del siglo XVIII, el literato Lluís Galiana, y su “Rondalla de rondalles”. Fue la del pasado viernes una noche harmónica, en la que la primavera dió paso al ciclo anual, entre los aplausos de la audiencia que llenaba el Echegaray, de las cuatro estaciones. Fue un recorrido sonoro que ocuparía toda la primera parte.

    Tras el protocolario descanso, la Orquestra Simfònica ATRIVM, como formación residente del mentado teatro, tomó posiciones  en la  escena, para completar la velada de dos horas, sirviendo un repertorio que parecía haber sido seleccionado para evidenciar lo obvio, que la música es bella.

    Los ingredientes musicales que integraban la exquisita macedonia musical, era de prestigio y de calidades clásicas reputadas, como eran la obertura y la aria de Susanna  de  “las bodas de Figaró” de Mozart, seguidas por la aria de Cleopatra, de la obra “Julio César” de Andel, “la notte” de Vivaldi, el acto III de “Manon” y o babbino caro perteneciente   a “Gianni  Swchicchi”, ambas compuestas por Puccini, para cerrar el programa la obertura de “Nabucco”, del también italiano Verdi.

    La guinda para la despedida también tendría sabor itálico, el tema musical de la banda sonora del laureado film “la vida es bella”.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook