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El Blog de Josep Antoni
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josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 29
    Abril
    2012

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    UN CÁNCER EN LA CULTURA

     El pasado viernes el regidor de cultura de Ontinyent, J. A. Calabuig Oviedo, presentaba, a modo de panacea cultural, el nuevo Consell de Cultura de la ciudad. Inopinadamente y por carambola dicha idea puede actuar de salvavidas de tan menguante concepto, a criterio de algunos eruditos, al menos en esta ciudad. A poco que este Consell puentee y dinamice la inexistente tarea que debía activar el técnico cultural. A priori esas eran las expectativas cuando se creó dicha plaza municipal en la década de los 80.

    Por ello, y en aras de una mayor eficacia, en lo que atañe a resultados culturales, Ontinyent tiene diagnosticado un tumor en su área de cultura, que de no extirparse su proceso cancerigeno, peligra el desarrollo, cuando no la supervivencia, del concepto tradicional de cultura en la ciudad.

    El memorial de agravios,  que ostenta por méritos propios la actuación de la plaza de funcionario municipal, correspondiente al técnico de cultura, es tan extensa que su exposición ocuparía decenas de páginas. Baste señalar, eso si, que ha sobrevivido inmune a diversos gobiernos y de distinto color. Sin embargo, lejos de destacar por el lustre de resultados en su labor, en  su haber figura un inaudito descontento mayoritario, que se palpa en todos aquellos que en alguna ocasión, por asuntos ligados a cultura, han tenido que claudicar a su prepotencia y endiosamiento.

    Actualmente no se le conoce ningún respaldo político a su status. Además lejos de tejer puentes, de cara a una mas efectiva y racional programación cultural con organismos próximos de la ciudad, caso de la Mancomunitat de Municipis o Caixa Ontinyent, siempre ha girado en órbitas de distante superioridad y arrogancia.

    El episodio, protagonizado por quién ocupa la plaza de técnico de cultura municipal, en el reciente concierto de Músicos de Guardia, fue antológicamente kafkiano. A la vista de la pila de agravios y obstáculos que interpuso, llegando hasta torear la voluntad del regidor de cultura, en aras de un tiquismiquis decimonónico, impropio de estos tiempos. Ante lo que cabe concluir que la realización final, de dicho concierto en la sala Gomis, se debió al empeño desmedido y a una continuada resignación ante la arbitrariedad por parte de los músicos. Pero es que semanas antes también habían sido los Joves Meruts los damnificados por los delirios provenientes del susodicho técnico municipal, quienes, encima, han tenido que rascarse el bolsillo, unos 2000 euros, por su atrevimiento de dinamizar la cultura, con un festival de teatro en la ciudad, desafiando en su tarea las zancadillas funcionariales.

    Con todo la clave estriba en el presupuesto municipal de cultura, cuyos dígitos para este 2012, y en lo tocante al capitulo de personal, dicen que las 5 personas que laboran en el mentado departamento a las arcas le costaran 162.000 euros. De ellos el técnico cultural se chupa unos 56.000 euros. Paradójicamente las actividades de la ponencia de cultura solo disponen de 25.000 euros para todo el ejercicio.

    Tales referencias económicas se dan de bruces con la irrupción del nuevo Consell de Cultura. Por lo que no resulta difícil apuntar que la productividad de la plaza rémora, la que ocupa el técnico de cultura, ha quedado reducida a la mas insignificante expresión. Por lo cual, y en aras de rentabilizar públicamente los impuestos ciudadanos, el gobierno que preside J. Rodríguez ya tarda en extinguir dicha ocupación, que la coyuntura actual ha convertido en obsoleta. Doctores tiene la iglesia para proceder como toque (aunque seguro que no es la única plaza municipal que, por otras circunstancias, se puede cuestionar).La racionalidad en la cosa pública se impone.

     

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