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El Blog de Josep Antoni
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josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 02
    Marzo
    2013

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    UNA DECISIÓN DELIRANTE

     “El DOGV (núm. 549) del día 18 de marzo de 1987 publicó la resolución del 3 de febrero de 1987, de la Direcció General d’Administració Local, por la cual se disponía la publicación de la aprobación de la constitución y los estatutos de la Mancomunitat de Municipis de la Vall d’Albaida”. Pocas semanas después de esta publicación, que reza en la web del organismo comarcal, es decir el 21 de abril de 1987, se constituyó el pleno de la Mancomunitat en Ontinyent. Poniéndose una suerte de broche de oro a aquel apologismo comarcal que, a primeros delos años 60 del siglo pasado, esbozó el ya desaparecido ilustrado y magistrado ontinyentí Vicent Lluís Montés, en un trascendente artículo sobre la vertebración de la comarca en la extinta revista Escala, recogiendo, sin duda, influencias del pensamiento de su amigo Joan Fuster.

    Los primeros presidentes de la Mancomunitat, Joan Bravo, Vicent Moreno, Manuel Reguart o Joan A. Bodí se encargaron de llenar al ente de contenido y de servicios, así como de integrar a los 34 municipios de la Vall, con el fin de desarrollar una entidad comarcal que, en la practica, viniese a suplir la enunciada, y nunca desarrollada, por Les Corts, ley de comarcalización.

     En esas estábamos cuando, a primeros de este siglo, el gobierno de la Mancomunitat experimenta un cambio, al pasar a estar presidido por el PP. Consecuencias: un freno en la expansión y delegación de cometidos, junto a una ralentización, culminado  en los últimos años con una progresiva regresión y galopantes recortes presupuestarios, de cara a ir asfixiando la dinámica de la Mancomunitat.

    El Pla de Minimització, con el nuevo siglo, se erigió en el buque insignia de los servicios públicos del organismo comarcal. Pero con la llegada del cambio de ciclo y la entrada en vigor de un diseño posterior, en la concepción de la recogida del servicio de recogida de residuos, plasmada en un organismo como es el Consorcio, que arroja mas sombras que luces, el Pla vive tiempos de zozobra, con un PP comarcal bailando la yenka (un paso adelante y otro atrás).

    Para colmo de la Mancomunitat la crisis económica les está viniendo de perlas a los centralistas, dictadores, seudo demócratas y demás ralea sin democracia en su ADN, para fustigar, justificar toda suerte de amputaciones y, en definitiva, aniquilar su existencia. Con el ojo puesto en favorecer administraciones obsoletas y caducas como son las diputaciones.

    Por ello ante las revelaciones informativas de los pasados días, acerca de podas a cargo del gobierno de M. Rajoy, los de Compromís  han hecho sonar las alarmas advirtiendo del “riesgo real e inmediato de la desaparición de la Mancomunitat de Municipis”.

    Una preocupación que se acredita en base al anteproyecto de ley para la racionalización y sostenibilidad de la administración local, que contempla la disolución de mancomunidades con cuentas desequilibradas. Y la valldalbaidina, tras la última década, bajo presidencia del PP ha ido de mal en peor, entre los recortes del Consell y el impago de cuotas por parte de muchos municipios gobernados por los populares. Con esa siembra nefasta ahora tiene todos los números para que le toque tan perversa rifa, en la que la espada de Damocles, sobre su disolución, ya pende sobre sus cabeza.

    Y mientras hijastros de este organismo, como el IEVA, por fin parecen despertar de su somnolencia, y en el transcurso de la gala del premio  “Fer comarca”, del pasado viernes, empezaron a escucharse voces reivindicativas en pro de la Mancomunitat y los servicios comarcales. 

     

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