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josep antoni mollà soriano

Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre ...

Sobre este blog de Comarcas

En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga ...


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  • 10
    Noviembre
    2012

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    Y AHORA...A POR CAIXA ONTINYENT

     Altamente preocupante resulta la súbita y encarnizada lucha que se ha abierto entre familias del PP, codiciosas por afanarse bajo su mandato o poder el aura de esa suerte de lámpara maravillosa, en que se ha revalorizado Caixa Ontinyent, tras el naufragio, capitaneado por los Zaplana, Olivas, Camps, de organismos e instituciones de ámbito político y económico de los valencianos. La piedra angular de los “desficacis” y “vendetas” que se cuecen en Ontinyent tiene su origen en la rebelión a bordo que escenificó F. Tortosa contra L. Insa, donde la decadencia en picado que vive el PP ha tomado a esta ciudad como a un campo de batalla.

    Para afanarse de los hilos que mueven a este prodigio, cuyas raíces son irrefutables, la Previsora, y que brilla precisamente por no haberse sumado a la política de exterminio que han practicado los diferentes gobiernos del PP en la Generalitat, durante mas de tres lustros, o sea Caixa Ontinyent. Ese partido trufado de imputados y corruptos políticos, como es el PP valenciano, sin el menor escrúpulo, intenta sobrevivir a su naufragio tomando como rehén, para dilucidar sus miserias, a esta última joyita de la corona.

    Los primeros atisbos, entorno a los cambios en la cúspide de la entidad, saltaron a la opinión pública la semana pasada. Aunque el guisado ya venia cociéndose desde hace unos meses. La espoleta fue activada al darse el nombre del empresario ontinyentí Javier Aparicio, que formaría parte de los representantes que designan les Corts para renovar cargos en la entidad de ahorro, con miras a ser elegido nuevo presidente de la Caixa. Pese a poseer un perfil incompatible para las necesidades de Caixa Ontinyent, cuya candidatura ya ha recibido la oposición de EU. Además su mayor acreditación para el cargo es tan venenosa como la de su antecesor: el parentesco familiar. Una carga pervertida que nadie en sus cabales debería consentir. Mientras que la cámara autonómica, al mando de A. Fabra, como síntoma esclarecedor omitía el nombre del presidente, durante los últimos 12 años, Rafael Soriano.

    Inauditamente, Soriano que estatutariamente, junto a otros nombres, debía cesar próximamente, al cumplirse 12 años en el cargó, hace unos meses maniobró en la asamblea de la Caixa para que modificasen los estatutos a su medida, es decir que llegado este momento pudiese ser reelegido (ahí está su intentona para que la Fuva nombrase, como votos cautivos, imperativamente, a los Aniceto, Torrejón(M. Ruiz-EU) y Nelo). Y a fe que lo está ejecutando, desdeñando una retirada honrosa a tiempo, que en su caso hubiese sido una victoria. La de haber sobrevivido Caixa Ontinyent al tsunami que se cebó con las cajas. Adjudicándose en la honrosa salida, incluso, méritos de sus subordinados, como asegura alguna fuente interna de Caixa Ontinyent, cuando R. Soriano, siguiendo le el son a J. L. Olivas, se presentó en la entidad para que le aprobasen las condiciones de fusión con Bancaixa, obteniendo una clara negativa por respuesta. O cuando, por respeto a la entidad centenaria, sus avalistas políticos fueron descabalgados, por el caso de corrupción Gúrtel, tanto el ex presidente F. Camps, como su yerno, el imputado Pedro García, ex director de Canal 9.

    Pero no lo hizo, y a mayor abundancia, ahora, pretende enrocarse en el cargo, desoyendo la mala imagen que pueda proyectar su empecinamiento sobre Caixa Ontinyent. Y es que, como a muchos mandatarios políticos, su longevidad en el cargo le ha hecho perder el “oremus”, confundiendo sus intereses personales con los de los clientes, empleados y usuarios de Caixa Ontinyent, que a la postre podrían ser los grandes perdedores, a causa de las derivas de beligerancia fraticida en el seno del PP.

     

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