Blog 
El Blog de Viviana González De Marco
RSS - Blog de Viviana González De Marco Schapiro

El autor

Blog El Blog de Viviana González De Marco - Viviana González De Marco Schapiro

Viviana González De Marco Schapiro

Viviana González De Marco es Lic. en Administración de Empresas, Asesora de Imagen Personal, Consulting Events, Planner Wedding, Montaje de Escaparates, Auxiliar de Comercio Exterior, Profesional de la Escritura (escritora-redactora) y Prof. de Idiomas. ...

Sobre este blog de Moda y belleza

La Moda es algo que siempre me ha atraído. ...


Archivo

  • 03
    Enero
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Cuando la suegra o cuñada-suegra se meten en la pareja

    Tema de actualidad muy charlado en reunión de amigas, cuando la suegra, la cuñada o cuñada-suegra se mete en tu pareja o matrimonio. Como si una no tuviera ya poco en la vida, tener que aguantar por ahí discusiones o proyectos de pareja, que van corriendo a contarle todo a “su mamita o a su hermanita”. Entonces te preguntas: ¿con quien esta en pareja o casado?¿con su madre y hermanita o conmigo? decís: no puede ser que todo lo que ocurre en casa deban saber ellas. Entonces ellos qué te dicen: pasa que tu no entiendes, lo que tenes son celos y así un montón de las frases de catálogo de estos niñatos. Sí, niñatos, porque hagamos catarsis y digámoslo de una buena vez: para “hombres” les falta, al menos rendir la materia “independencia” y cortar definitivamente el cordón umbilical. Así nacen y se hacen Veamos esa definición de “mamero” o “hermanitis aguda” que es aquella que asegura que se trata de hombres adultos que tienen una dependencia emocional con sus madres y hermanitas. A parte, si la madre no viviera, quién mejor que la “hermana” paraocuparse del “hermanito”. Nosotras y ellos, terminamos de formar nuestra personalidad entre los 9 y los 10 años, y en la adolescencia comenzamos a desprendernos de las creencias maternales o de hermanitis para crear nuestra propia autonomía. Ya cuando termina la adolescencia, llega la etapa de la independencia emocional, de la toma de decisiones. Pues bien, todo este caminito que parece tan obvio, ellos se olvidaron de hacerlo. ¿Por qué? Porque sus madres o hermanas no los dejaron. Entonces esta la madre que le recuerda que no hay como su madre y hermana en su vida, que siempre le comprenderán, no esa “intrusa” que nos quita a nuestro niño mimado. O sea, son ellas quien tienen siempre la sartén por el mango, el control y tu qué? Quien es el culpable? pues la madre y hermana que durante su trayectoria de soltero le dijeron: nunca como nosotras!!! Pueden ser nuestros maridos o parejas excelentes trabajadores y muy inteligentes, pero no pueden tomar decisiones que impliquen emociones. Y sí, mamita o hermanita, es tu culpa. ¿Cómo logran estas mujeres que, con 40 años, el nene siga complaciendo a ellas sus caprichos, incluso en detrimento de lo que él mismo quiere? Usan el manejo emocional. ¿Viste todas esas veces que dijiste que tu suegra o cuñada tenía doble cara? Bueno, algo de eso hay. Las madres y hermanas de los niñatos dan mensajes contradictorios; son las que comunican algo con el lenguaje verbal y todo lo contrario con el no verbal. Son las que, con una sonrisa, le dicen: “Andá de vacaciones con tu novia o esposa y pasala bien”, pero lo que demuestran es su sufrimiento porque el nene se va, ellas se quedan solas en casa y no pueden chapotear en el mar mientras juntos arman castillitos de arena. Se suelen mostrar como mujeres con iniciativa, pero en el fondo son temerosas: tienen miedo de que sus hijos se independicen y les cuesta pensar en ellos como seres autónomos. Por eso los subestiman, sobreprotegen y descalifican, haciéndoles creer que si ellas no están ahí para ayudar, ellos no podrán hacer nada solos. ¡No te dejes engañar!. Por lo general, estas mujeres son simpáticas, dulces, divinas y, además, tienen el plus de que lo dicen todo con una sonrisa. Menuda cara!!!! Consejito: si querés ayudarlo, reforzale la confianza, la autoestima, pero no reemplaces a su mamá o su hermanita en la resolución de conflictos. No te conviertas en una madre o hermana sustituta, pero sí enseñale, con amor y en conjunto, a fortalecer la autoconfianza. Y si en algún momento puede correrse de la relación con su mamá o hermanita, aplaudilo. A eso los psicólogos lo llaman refuerzo positivo.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook