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ERGO IPSO FACTO COLUMBO OREO
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Alberto Soler Montagud

Apasionado por la música. Soy un ferviente mahleriano aunque también un enamorado del jazz clásico que no renuncia a otras músicas siempre que lleguen a emocionarme. Me gusta tanto leer como escribir y a veces hasta crear una singular obra gráfica de la que he hecho varias exposiciones. En octubre d...

Sobre este blog de Comunitat

Este blog nace para que afloren algunas de mis inquietudes y mantiene una ventana abierta para que los seguidores plasmen libremente las suyas.


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  • 04
    Diciembre
    2013

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    Ayer cómplices de Canal 9 y ahora arrepentidos

     

     
     
     
     
    El affaire del cierre de la RTVV ha desencadenado una insólita reacción de arrepentimiento por parte de los periodistas que durante años callaron ante la censura de la que eran cómplices y ejecutores; reacción que me confunde hasta el extremo de no saber por cual de estos dos refranes populares decidirme: “Mas vale tarde que nunca” o “A buenas horas mangas verdes”.
     
    A título personal, consideraría respetable la postura de los periodistas de Canal 9 que ahora denuncian al ente público si se hubiera producido cuando tenían un puesto de trabajo seguro aunque su ética profesional cuestionada. Habría sido plausible que los profesionales que ahora denuncian la manipulación informativa de la RTVV se hubieran atrevido a plantarse, micro en mano y hace años, en la estación del metro de Jesús (ahora Joaquín Sorolla) para manifestar su oposición al silencio que se les impuso respecto al trágico accidente de la línea uno. Que lo hayan hecho ahora puede ser digno de encomio (mas vale tarde…), pero chirría que sea justo a los cinco minutos de haberse quedado en la calle y sin trabajo, una circunstancia que resta credibilidad a quienes fueron la voz de su amo al servicio del PP y nada hicieron por evitarlo.
     
    Pero no son sólo los periodistas quienes dan muestras de incoherencia sino también aquellos ciudadanos que no tenían sintonizado Canal 9  en sus televisores, se vanagloriaban de no ver nunca sus emisiones y sin embargo lamentan el cierre.
     
    Me desconcierta también la postura de quienes parecen enterarse ahora de que RTVV ha sido una oficina de contratación de cómplices amigos (no sólo afines al PP) dispuestos a dar y recibir favores. Consideremos que RTVV creció hasta convertirse en un monstruo de casi 1.800 empleados cuando, por ejemplo, Levante TV (la cadena de TV del periódico Levante) emite todos los días con sólo 19 trabajadores incluyendo presentadores, periodistas, técnicos, cámaras, administrativos  e incluso dos comerciales.
     
    En la actual situación socieconómica, muchas empresas se ven forzadas a recurrir a unos ERE que nadie cuestiona aunque a todos duelan, por ello carece de lógica que sean tantos quienes reivindican mantener una TV autonómica con una plantilla que supera la de todas las cadenas estatales de televisión privada: Antena 3, La Sexta, Cuatro y Tele 5 juntas.
     
    De pronto me da la impresión de que muchos se comportan como sordo-ciegos y a otros les viene de nuevo lo que está sucediendo: periodistas que ven la luz y se arrepienten de la falta de ética profesional que exhibieron por miedo al despido, televidentes que nunca lo fueron y que ahora lloran el cierre de una TV que no veían, valencianos que quieren que se readmita a una plantilla cuantitativamente innecesaria para mantener RTVV mientras guardan silencio ante otros ERE…
     
    Hay algo que no me encaja y que, en cierto modo, me recuerda a una escena del film Casablanca en la que el prefecto de policía francés –interpretado por el gran actor Claude Rains– asiduo de la mesa de póquer del bar de Rick, obedeciendo órdenes de los alemanes dice "que escándalo, que escándalo, de pronto me he enterado de que en este local se juega y debo cerrarlo". 

     
    Declaración de principios
     
    Para que nadie se llame a engaño, quiero dejar bien claro que:
     
    1. Me duele el cierre de Canal 9.
    2. Me duele el despilfarro y la corrupción que lo han propiciado.
    3. Me duele que casi dos mil trabajadores, cuya inmensa mayoría no tienen culpa de la hipercontratación llevada a cabo en RTVV, sean los principales perjudicados.
    4. Reivindico una TV autonómica plural, que no esté al servicio de la ideología del gobierno de turno y que emita íntegramente en valenciano.
    5. Exijo una televisión autonómica que no sea una agenda de colocación de amigos ni un pozo sin fondo de creación de puestos de trabajo innecesarios o inexistentes.
     
    6. Considero imprescindible el único modo de acceder a una plaza de trabajador en dicha radiotelevisión sea a través de una oposición y no por designación. También que el número de trabajadores del ente público autonómico sea el justo necesario, ni uno más y ni uno sólo menos y que se considere que, según estimaciones de expertos en medios audiovisuales, RTVV podría seguir emitiendo con una plantilla de doscientos empleados.
     

    Dejo constancia de que este artículo lo he escrito desde la reflexión y sin seguirle el juego a ninguna ideología mas que a la racionalidad y a la ética de un sistema democrático libre de abusos y corrupción.



    Alberto Soler Montagud

    Médico y escritor

     

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