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ERGO IPSO FACTO COLUMBO OREO
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Alberto Soler Montagud

Apasionado por la música. Soy un ferviente mahleriano aunque también un enamorado del jazz clásico que no renuncia a otras músicas siempre que lleguen a emocionarme. Me gusta tanto leer como escribir y a veces hasta crear una singular obra gráfica de la que he hecho varias exposiciones. En octubre d...

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  • INVERTIR EN ATENCIÓN PRIMARIA DE LA SALUD

    INVERTIR MÁS EN ATENCIÓN PRIMARIA REDUCIRÍA EL GASTO SANITARIO

     

     

    INVERTIR EN ATENCIÓN PRIMARIA DE LA SALUD

     

     

    Invertir más en atención primaria reduciría la saturación de las urgencias hospitalarias y las listas de espera de los especialistas.

     

    En mis más de treinta años de experiencia como médico en atención primaria he adquirido, empíricamente, los conocimientos de gestión sanitaria necesarios (sin haberme dedicado a esta parcela ni haber tenido vocación para hacerlo, aunque sí alguna propuesta que siempre rechacé) para elaborar unas convicciones surgidas en el día a día de contacto con los pacientes, tanto en atención continuada como en atención de urgencias. Una de ellas es la certidumbre de que cada euro que se invierte en recursos humanos e infraestructura de atención primaria, redunda en un beneficio que repercute –entre otros muchos– en la desmasificación de las listas de espera de los especialistas y en la descongestión de las urgencias hospitalarias, con el consiguiente beneficio para la calidad asistencial y la reducción en el gasto sanitario.

     

    En España como en el resto de Europa

    A pesar de que los modelos sanitarios sean distintos, es constatable que los problemas que afectan a la medicina familiar y comunitaria son muy similares en todos los países de nuestro entorno; igualmente coinciden los motivos por los que los pacientes de la Europa comunitaria acuden a los centros de salud en busca de soluciones para sus problemas de salud.

    Aunque las respuestas de cada sistema sanitario varíen según la medicina esté socializada (como en España y el Reino Unido), o sea más libre (como en Francia y Alemania), por regla general, se constata también que las quejas de los usuarios y de los profesionales son prácticamente las mismas.

     

    Los problemas en la Atención Primaria de la Salud

    En España se produjo un considerable cambio en la atención primaria con la reforma llevada a cabo a finales de los años ochenta y principios de los noventa (progresivamente y variando en el tiempo según distintas comunidades autónomas) consistente en la transición desde el modelo tradicional de los ambulatorios y los consultorios rurales vigentes desde el franquismo (por lo general, las casas del médico de cada pueblo), a los modernos Centros de Salud donde actualmente se atiende la demanda de la atención primaria como primer eslabón de contacto entre el usuario y la red pública de salud. Sin embargo, y pese a la clara mejoría que supuso aquél cambio de modelo, los problemas asistenciales en atención primaria se han ido incrementando, sobre todo durante la última década, plasmándose a través de indicadores como la masificación de los centros de salud, la demora para conseguir cita y la consiguiente saturación de los servicios de urgencias de atención primaria a los que se acude por patologías banales que deberían haberse resuelto por el médico de cabecera ese mismo día.

    Otro de los problemas que afectan a la atención primaria (interrelacionado con el anterior) es que no se sustituya a los médicos de familia ausentes por bajas laborales o vacaciones, o se haga sólo de forma parcial, circunstancia que repercute en una sobrecarga de trabajo para los equipos de atención primaria al no aumentarse la plantilla en estas situaciones excepcionales.

    Resaltemos que es encomiable que, pese a esta frecuente contingencia, la asistencia que se presta en los centros de salud siga siendo de la mejor calidad incluso cuando se ven mermados sus recursos humanos (según la opinión que de los profesionales tienen los pacientes) gracias al sobreesfuerzo de un personal sanitario en permanente riego de quemarse en su trabajo y desarrollar un síndrome de burnout por el estrés continuado a que se ven sometidos.

     

    Potenciar la inversión en Atención Primaria

    Es incuestionable que la crisis económica ha repercutido en la dotación económica destinada a sanidad, sin embargo, a pesar de la escasez de recursos para partidas presupuestarias como las sustituciones de personal o de que apenas se creen nuevas plazas, los cupos están hoy mejor dismensionados de lo que cabría esperar en relación a hace unos años.

    Como respuesta a la falta de recursos económicos, el esfuerzo en la gestión sanitaria por parte de la administración debería centrarse en potenciar la inversión en las bases de la sanidad, es decir, en la atención primaria, aumentando los recursos humanos y confiriendo al personal más autonomía en la solicitud de pruebas, todo ello, evidentemente, con un incremento proporcional de la plantilla en función de las nuevas competencias que cada centro de salud tuviera que asumir.

    Si los médicos de familia pudieran solicitar más pruebas (actualmente limitadas a especialistas y penalizadas con exasperantes listas de espera), serían más resolutivos en su capacidad para diagnosticar enfermedades y se acortaría el tiempo de inicio para tratarlas adecuadamente, descongestionándose así las consultas de los especialistas, las consultas externas de los hospitales y el abuso de demanda de atención en las urgencias hospitalarias.

    Aunque, evidentemente, esto no se pueda aplicar a todos los casos ni a todas las enfermedades, consideremos que siempre será más rápido, barato y satisfactorio para el paciente tratar cualquier patología en atención primaria que no en el segundo eslabón o atención especializada, al menos tal y como actualmente funciona nuestro sistema de salud.

    En esta propuesta de potenciar la inversión en atención primaria, es de suma importancia la colaboración de los usuarios del sistema a través de una adecuada educación sanitaria que les enseñe a utilizar racionalmente los recursos sanitarios y no hacer un abuso de ellos, máxime en una situación de escasez presupuestaria y penuria económica como la que atravesamos, en la que la asistencia sanitaria puede resentirse aun más si no se actúa de un modo eficiente por parte de los gestores y se hace un uso racional por parte de los usuarios del sistema.

     

    Conclusiones

    El objetivo de las reflexiones planteadas y expuestas en este artículo no es otro que intentar convencer a las autoridades sanitarias de que es más rentable invertir en la atención primaria que en los hospitales, último, más elevado y más caro eslabón del nivel asistencial que debe reservarse sólo para aquellas patologías que por su complejidad o mala evolución, sean competencia de una atención especializada y no del médico de atención primaria.

    En este sentido, la WONCA (World Organization of Family Doctors), una organización internacional que reúne las universidades, academias y asociaciones interesadas en la práctica de la medicina de familia y medicina general, elaboró un manifiesto en 2010 solicitando que los distintos países europeos destinasen más presupuesto económico a esta parcela sanitaria.

     

    Alberto Soler Montagud
    Médico y escritor

     

     

     

     

     

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