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ERGO IPSO FACTO COLUMBO OREO
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Alberto Soler Montagud

Apasionado por la música. Soy un ferviente mahleriano aunque también un enamorado del jazz clásico que no renuncia a otras músicas siempre que lleguen a emocionarme. Me gusta tanto leer como escribir y a veces hasta crear una singular obra gráfica de la que he hecho varias exposiciones. En octubre d...

Sobre este blog de Comunitat

Este blog nace para que afloren algunas de mis inquietudes y mantiene una ventana abierta para que los seguidores plasmen libremente las suyas.


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  • 24
    Septiembre
    2012

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    NI ALGARABÍAS NI QUIMERAS: ‘INDEPENCIA’

    Las ansias independentistas revindicadas por el pueblo catalán en la Diada el pasado 11-S han conseguido no solo que a Rajoy le crezcan (aun más) los enanos sino que el rey tenga un nuevo tropezón, esta vez por culpa de una carta que alguien le escribió para que él la firmara antes de colgarla en la web de la Casa Real, justo ahora que la institución que Juan Carlos representa atraviesa sus horas más bajas

     

    El ‘problema’ catalán

    Sería un error negar el 'problema catalán' habida cuenta de que las estadísticas arrojan unos resultados favorables a la segregación del orden de un 46%-51% según distintos sondeos.

    Todo apunta a que la actual reivindicación no sea una más de las muchas que ha habido desde que se instauró la democracia, sino algo mucho más serio y consistente. De entrada, el encuentro entre Rajoy y Mas no culminó con una escena de sofá como algunos vaticinaban, ni el presidente de España confesó “parlar català en la intimitat”, ni el catalán acabó cediendo en sus demandas como en ocasiones anteriores hicieran sus predecesores.


    Crisis económica, una buena excusa

    Sin duda, la crisis económica ha sido un caldo de cultivo idóneo para soliviantar los ánimos de muchos catalanes que no habían exteriorizado hasta ahora su malestar que les produce pertenecer a España a la fuerza. 

    La combinación llega a ser explosiva si a esto le sumamos la creencia de muchos de que manifestarse a favor de la independencia equivale a protestar contra la crisis y que ésta no existiría si Cataluña fuera un país independiente. Un craso error que no han que no interesa desmentir a quienes deberían hacerlo.

     

    Mas y Rajoy: dos presidentes y dos destinos.

    Desde la celebración de la Diada  hasta la víspera de la entrevista entre Mas y Rajoy en la Moncloa, el ambiente en Cataluña subió alarmantemente de temperatura no solo por el millón y medio (o seiscientos mil, que para el caso es lo mismo) de manifestantes que acudieron a la celebración de la fiesta oficial catalana sino porque el presidente del gobierno español infravalorara la Diada al llamarla “algarabía” y el rey censurara el independentismo tildándolo de “quimera”.

    Fue en ese contexto que Artur Mas acudió a Madrid con un deseo manifiesto: que Rajoy considerara su propuesta de un pacto fiscal para Cataluña “como una solución y no como un problema". Un pacto fiscal, con el que Cataluña aspira a tener su propia Agencia Tributaria  para recaudar y gestionar todos los tributos e invertir así los papeles que actualmente desempeñan la Generalitat catalana y el Estado español.

     

    Rajoy rechaza el 'pacto fiscal' propuesto por Mas

    Tras dos horas de infructuosa negociación, el presidente catalán salió decepcionado de su reunión con Mariano Rajoy y en la rueda de prensa que siguió a la cita, dijo que “el tema del pacto fiscal no ha ido bien, nada bien” porque Rajoy había descartado cualquier “margen de negociación”. 

    Artur Mas añadió que quedaba a la espera de "una reflexión serena y positiva" por parte de todos los partidos del Parlamento catalán y que "habría que adoptar decisiones", algo que muchos interpretaron como un pre-anuncio de elecciones anticipadas en Cataluña.

    Por su parte, el Gobierno de España se limitó a ofrecer un comunicado en el que priorizó la salida de la crisis por encima un debate autonómico y se mostró contrario al pacto fiscal por considerarlo incompatible con la Constitución.

    Destaquemos que en ningún momento de la rueda de prensa mencionó Artur Mas la palabra “independencia” y al parecer, tampoco lo hizo durante su conversación con Rajoy.


    ¿Es posible la independencia de Cataluña?

    Si nos atenemos a lo que dice Constitución, la ley de leyes solo contempla la existencia del pueblo español sin posibilidad de que una fracción o nacionalidad pueda segregarse como país independiente.

    En España no existe un marco legal que permita, como en otros países como Canadá o Gran Bretaña, convocar un referéndum para que Quebec o Escocia (como ya ha sucedido) diriman en las urnas el sí o el no a la independencia de Quebec y Escocia respectivamente.

    Nuestras leyes son tan restrictivas en este sentido que clama al cielo un aggiornamento de la Carta Magna, mas todavía cuando cambiar la Constitución no es una misión tan imposible como algunos inmovilistas proclaman. Recordemos que en agosto de 2011, el PP y el PSOE pactaron una rápida reforma constitucional para establecer un límite máximo en el endeudamiento del Estado en función del PIB y de la previsiones macroeconómicas para cada año.

    Visto lo expuesto, tal vez la primera condición para que Cataluña (el País vasco o cualquier otra fracción o nacionalidad española) consiguiera su independencia debería pasar por una reforma constitucional y contar con una predisposición favorable por parte del Estado para que los constitucionalistas más acérrimos no pusieran trabas a los trámites de un proceso ya difícil de por sí y cuyo o no deberían votar única y exclusivamente los catalanes.

     

    Segregación no es sinónimo de ruptura

    La negativa tajante de Rajoy a la propuesta del pacto fiscal planteada por Artur Mas fue un error de estrategia, un modo pueril de cerrar los ojos ante un problema que está ahí, delante de sus narices, delante de las narices de todo el pueblo español y cargado a las espaldas de un pueblo, el catalán, que en un elevado porcentaje quiere independizarse de España.

    Consideremos que 'segregación' y 'ruptura' no tiene por qué ser necesariamente sinónimos. Ejemplo de ello tenemos, y muchos, en países como Alemania, EEUU o Suiza. Es un hecho que el Estado de las Autonomías necesita una revisión a fondo desde el momento en que disgusta tanto a los centralistas como a los partidarios de un Estado federal a quienes se les queda del todo corto y no digamos ya a los independentistas.


    La integridad de la patria

    Es preocupante que las voces que exigen la independencia hayan provocado el alzamiento voces más vehementes y de rancias añoranzas que, al amparo del artículo 8 de la Constitución (que cita al ejército como garante de la integridad de la patria), insinúan implacables soluciones que casi nadie desea y que apuntan ya no a voces sino a ruidos de sables y de botas.

    Las reivindicaciones del pueblo catalán están siendo  pacíficas, civilizadas y democráticas, pero consideremos también que si se llegara a utilizar la fuerza para garantizar la unidad territorial de la patria española (en base al mencionado artículo 8 de la Constitución), las consecuencias podrían ser imprevisibles.


    Colofón

    No atender a lo que Cataluña le demanda a España así como ignorar el independentismo no solo no resuelve el problema sino, mas bien al contrario, acrecienta el sentimiento nacionalista catalán.

    Personalmente, ignoro cual sería el resultado de un referéndum en el que los catalanes votaran por su independencia, pero desde aquí defiendo el derecho a que se llevara a cabo dicha convocatoria y sin duda alguna acataría lo que el pueblo catalán decidiera y exigiría que se ejecutara, incluso modificando la ley para contar un marco pacífico y legítimo para resolver este conflicto.

     

    Alberto Soler Montagud

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