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Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas

Soy Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas, una persona como vosotr@s. Con mis particularidades, que evitan que todo seamos idénticos. No pretendo mas que, de vez en cuando, publicar algunas letras en prosa o en verso, que os sirvan a vosotros de entretenimiento, y a mi para extraer algo de ideas de mi ce...

Sobre este blog de Cultura

¡Tenemos letras, palabras y frases, oiga! ¡Hacemos mezclas con ellas que sanaran su espíritu! ¡Lo tenemos todo baratito y fresco! ¡Llévese alguna, oiga, que me lo quitan de las manos!


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  • 02
    Octubre
    2015

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    Cultura

    ¿ACTOR?

     

    ¿Actor?

     

          Cada noche representaba el papel de la mediocre tragicomedia escrita por un anónimo gacetillero sin mas mérito que el saber poner unas letras frente a otras. Pero era el polifacético actor quien sacaba el orgullo cesariano y lograba crear a un villano personaje noctívago y hocicudo, que venteaba en busca de su víctima.
          El intransitable escenario era estrecho y simulaba un boscoso paraje en el cual se desarrollaba la depredadora acción en la que el histrión lograba cautivar a su auditorio manteniendo sus almas encogidas. El aspirante a actor que acompañaba al maestro, permanecía tumbado en el suelo envuelto en un sudario, pero también temblaba en el momento que el actor principal se acercaba a él para representar que le dejaba sin sangre.

    ¿ACTOR?


          La arroba de tinto oportunamente derramada sobre el sudario, arrancaba las exclamaciones del público, y algún grito excitado de alguna dama. La dramatización estaba servida y el actor sabía cómo debía finalizar. Lo hacía con un prolongado silencio, tapando su cuerpo y el de su víctima con su negra capa, hasta que por fin levantaba los brazos y recibía la ovación del público.Él fijaba su vista en algún individuo determinado.
          Una vez más lo había conseguido, ya había escogido a su nueva víctima entre sus admiradores.

     

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