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Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas

Soy Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas, una persona como vosotr@s. Con mis particularidades, que evitan que todo seamos idénticos. No pretendo mas que, de vez en cuando, publicar algunas letras en prosa o en verso, que os sirvan a vosotros de entretenimiento, y a mi para extraer algo de ideas de mi ce...

Sobre este blog de Cultura

¡Tenemos letras, palabras y frases, oiga! ¡Hacemos mezclas con ellas que sanaran su espíritu! ¡Lo tenemos todo baratito y fresco! ¡Llévese alguna, oiga, que me lo quitan de las manos!


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  • 09
    Septiembre
    2015

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    Cultura

    APOCALIPSIS


           Fue a la única biblioteca que existía en la ciudad. Le costó abrir la puerta, que no quiso girar con suavidad. Tras apoyar el peso de su cuerpo contra la hoja , esta cedió y lo hizo a trompicones y con un desagradable ruido, como si se resistiera a dejarle entrar e intentara disuadirle de hacerlo. La biblioteca estaba sucia, el polvo se acumulaba en una gruesa capa y los insectos abundaban en el suelo y en las mesas, pero había orden. La luz era escasa, pobre, huidiza, pero suficiente. Recordaba haber estado allí en alguna ocasión, pero nada le resultaba familiar, hacía mucho tiempo de su última visita y echaba en falta algo.
    APOCALIPSIS

     

    Alzó la vista y observó que sólo quedaba una estantería. Se erigía majestuosa en el centro de la gran sala, y se encaminó a ella. Poco antes de llegar frenó sus pasos y levantó la cabeza para poder observarla en todo su esplendor, pero contenía un solo libro situado en su parte mas alta. Tras diez largos pasos llegó a la estantería y utilizó la escalera que en ella se apoyaba para subir hasta el último estante, donde encontró el primer tomo de una colección de un solo volumen, lo abrió por el capítulo uno de un libro de un solo capítulo y leyó la única frase que encontró escrita en él. Ese fue el momento, ese preciso instante, en ese segundo y no en otro se dio perfecta cuenta de cual era aquel sentimiento que le había perseguido durante largo y lento tiempo. La frase rezaba “Me siento solo”

     

     

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