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Blog Hoy aquí, y mañana... - Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas

Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas

Soy Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas, una persona como vosotr@s. Con mis particularidades, que evitan que todo seamos idénticos. No pretendo mas que, de vez en cuando, publicar algunas letras en prosa o en verso, que os sirvan a vosotros de entretenimiento, y a mi para extraer algo de ideas de mi ce...

Sobre este blog de Cultura

¡Tenemos letras, palabras y frases, oiga! ¡Hacemos mezclas con ellas que sanaran su espíritu! ¡Lo tenemos todo baratito y fresco! ¡Llévese alguna, oiga, que me lo quitan de las manos!


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  • 17
    Septiembre
    2015

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    Cultura

    DESTINO

     

    DESTINO


           Al verla pensé en su vida pasada, y no tardé en novelar lo que podrían haber dado esos noventa años de existencia. Pero estaba seguro de que me equivocaría, y que su vida real sería más curiosa y sorprendente que la fabulada por mi. Aunque se le veía sola.
           No dudé en fijarme en el chaval que se acercaba hacia la anciana, sin mirarla, sin mirar a nadie, sin mirar al futuro. Su vista se perdía en su seguridad presente, en lo equivocado de su breve experiencia. Mostraba la actitud de un “carne de cañón”.
           La anciana dejaba ver a su edad, un reflejo de su señorial pasado, había sido sin duda una inteligente señora con estilo y saber hacer, y su experiencia sería el mejor de sus legados para cualquiera.
           El chaval, seguía con su paso firme y decidido, amo de su tiempo y señor de sus errores futuros. Imaginé por la hora que era, su pupitre vacío en clase, mientras sus compañeros aprovechaban el tiempo.

    DESTINO

           De inmediato pensé en las posibilidades que tendría con alguien como la vieja dama y sus vivencias, y las posibilidades de ella con alguna persona que le hiciera compañía y le ayudara.

           La anciana levantó la cabeza y alargó el brazo, se agarró de la chica ecuatoriana que la acompañaba a la compra, mientras el chico pasó rozando su otro brazo para continuar camino. Tan cerca, tan lejos.

           ¿Es acaso eso a lo que llaman el destino?

     

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