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Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas

Soy Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas, una persona como vosotr@s. Con mis particularidades, que evitan que todo seamos idénticos. No pretendo mas que, de vez en cuando, publicar algunas letras en prosa o en verso, que os sirvan a vosotros de entretenimiento, y a mi para extraer algo de ideas de mi ce...

Sobre este blog de Cultura

¡Tenemos letras, palabras y frases, oiga! ¡Hacemos mezclas con ellas que sanaran su espíritu! ¡Lo tenemos todo baratito y fresco! ¡Llévese alguna, oiga, que me lo quitan de las manos!


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  • 05
    Enero
    2018

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    Cultura

    Esperanza

     

    ESPERANZA

       Tardó en ser consciente de su irrelevante inconsciencia, dentro de la cual su cerebro trabajaba en un universo paralelo, propio, envolvente. Mientras, ella trazaba círculos con una plateada cucharilla en su mano, dando vueltas en una espiral sin fin al café al que azucaraba y hundía en formas que siempre retornaban al perfecto equilibrio de marrones líneas.
    Tras darse cuenta de su ensimismamiento y de la compañía que prudentemente aguardaba frente a ella sin impaciencia, en silencio y jugueteando con la mirada, despegó los cálidos labios para decir;


    -Perdona , pensaba en mi última noche, un sueño, he soñado con el pasado, y creo que muy remoto.
    Su compañera la miró a los ojos de manera compresiva y algo inquisitiva acompañó a sus palabras.

    - ¿Como fue?

    -Tenía ese halo que indudablemente me aseguraba que era fruto del poder de Morfeo, de la atracción del subconsciente al pozo de la imaginación latente. Un caleidoscopio temporal por el que vi cielos limpios y puros, llenos de aves que se mantenían en térmicas infinitas o invisibles aleteos y que regalaban felices trinos primaverales. Al mirar hacia mis piés encontré el campo. Recuerdo la mezcla de olores consagrando la perfecta esencia del perfume de la vida, pueblos mezclados y mimetizados con esta naturaleza perfecta y virgen, con ríos de espejos y ecos que acariciaban sus muros. Al otro lado el mar, dueño de la vida, del viento y de los sueños. Era una imagen de furiosa tranquilidad, de reconfortante sensación de la longeva esperanza que infunde un mundo en crecimiento sin trabas y sin un marchito florecimiento provocado por la mano del hombre.

    Esperanza

    Sin duda soñé con un pasado mejor donde la Tierra todavía respiraba.
    -Ni durante un mínimo instante dudes de que lo que viste no era de este tiempo. Pero no fue el pasado sino el futuro lo que se mostró ante tus ojos.

     

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