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Blog Hoy aquí, y mañana... - Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas

Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas

Soy Ubaldo Visier Muñoz de Arenillas, una persona como vosotr@s. Con mis particularidades, que evitan que todo seamos idénticos. No pretendo mas que, de vez en cuando, publicar algunas letras en prosa o en verso, que os sirvan a vosotros de entretenimiento, y a mi para extraer algo de ideas de mi ce...

Sobre este blog de Cultura

¡Tenemos letras, palabras y frases, oiga! ¡Hacemos mezclas con ellas que sanaran su espíritu! ¡Lo tenemos todo baratito y fresco! ¡Llévese alguna, oiga, que me lo quitan de las manos!


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  • 03
    Diciembre
    2015

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    Cultura

    LIBRO

                          LIBRO

          Al subir el primer tramo de escaleras, no había nada que hiciera pensar al lector que podría encontrar algo interesante en la torre. Las frías piedras reinaban en la estancia, piedras que habían visto mucha historia en esa torre. Pero el cambio a un sigiloso paso, con la sencilla idea de no molestar, ya indicaba que el escritor que escribía frente al ventanuco, mirando hacia el exterior de la circular sala, había sido detectado. El suelo había cambiado, ya no reinaba la piedra sino la madera, el tablado que se quejaba levemente con su chirriar al paso del lector. Siguió subiendo la espiral escalera que parecía no tener fin y que cada vez mostraba más vida. La sensación en los descalzos pies del lector fue de suavidad, aunque inquietamente tensa. La moqueta veía alterado su color con la sangre que aún corría por el leve desnivel. Otro piso más al seguir ascendiendo rodeado de las grises y pulidas piedras y…un sobresalto, no lo esperaba, acción entre gentes que rápidamente desaparecen por las ventanas dejando tras de sí los rastros de la lucha. Un piso más, venciendo al cansancio, guiado por la impaciencia y la curiosidad le lleva una circular sala tranquila con una cama donde dos amantes vuelan en los instintos de su pasión y amor para llegar al techo donde vuelve a aparecer el escritor, pero esta vez mirando al desconocido lector sin saber que espera de él ni que ha conseguido con su pluma.

     

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