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Blog La opinión de Víctor - Víctor Almonacid Lamelas

Víctor Almonacid Lamelas

Secretario de Ayuntamiento (a mucha honra). Jurista docente, ponente, y escritor (que no “escribiente”). Deportista. Semiexperto en algunas cosas (Derecho público, gestión municipal, administración electrónica…) y aprendiz de todo lo demás. Analista sociopolítico independiente.

Sobre este blog de Nacional

Este es un espacio web donde regularmente comentamos nuestras impresiones sobre Derecho, política, economía, Administración, sociedad, cultura y deporte, siempre desde el punto de vista constructivo de los que tenemos la buena voluntad (con más o menos acierto) de mejorar las cosas. TW @nuevadmon


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  • 04
    Septiembre
    2012

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    El problema de España es el paro

    Qué malo es ser cabezota, y qué malo es repetir errores, negando a Einstein cuando decía que para obtener resultados diferentes hay que hacer cosas también distintas.

    Lo cierto es que ningún rescate va a sacar a España de la crisis, y sí la creación de empleo. Si tú, querido lector, tienes un problema económico y yo te doy 1.000 euros, te ayudaré a vivir durante una semana de tu vida, quizá dos, estirando mucho tres... Si yo te doy un trabajo entiendo que te ayudo muchísimo más. Nadie quiere un pez, sino que le enseñen a pescar.

    En este país nos hemos empeñado durante años en intentar conseguir grandes sumas de capital, tanto cuando había (que en realidad no había tanto, porque parte del dinero era ficticio) como ahora cuando no hay, para gastarlo. Antes lo daban los bancos. Ahora no lo da nadie, pero se lo pedimos "al inmediato superior", de forma que el Estado se lo pide, en forma de rescate, a Europa (ojo, que el Banco Central Europeo no tiene por qué dar nada a nadie, pues no es tal su finalidad); las CCAA al Estado; los Ayuntamientos a todo el mundo, con poco éxito por cierto; los bancos a varios, pero sobre todo al Estado; las empresas a los bancos; los ciudadanos a las empresas (más que un rescate en este caso un trabajo)...

    Pero como apuntamos, nadie da nada a nadie (en la mayoría de ocasiones porque no puede ni autosustentarse), y si alguien da algo te hace firmar la letra pequeña. Opino que es una gran desgracia tener que ser rescatado, aunque no niego la posibilidad si no hay otro remedio. Según el diccionario, rescatar es salvar a alguien de un peligro, por lo que en buena lógica no es precisamente una situación idílica aquella en la que necesitas ser rescatado. No es bueno depender de otro más fuerte, porque eso significa que eres débil. Y si encima te suben los impuestos y te bajan el sueldo (eso, quien tenga sueldo), pues desciendes a raquítico. No creo que la gente se gaste mucho dinero para reactivar la economía si está completamente descapitalizada. El empobrecimiento de la clase media no anima precisamente a ir a El Corte Inglés (bueno, a las rebajas sí).

    España, durante años, se ha gastado el dinero en ladrillos. Ahora los ladrillos están ahí, estáticos, devaluados, muertos de aburrimiento, y aquel dinero se ha evaporado, a lo mejor por el calentamiento global...

    Se ha dicho en infinidad de ocasiones que la crisis es mundial (hasta cierto punto, porque no veo yo que China esté en crisis), pero lo cierto es que la situación es mucho más grave en los países tocados por la corrupción y la pillería que en aquellos que han empleado las inversiones, no en construir residenciales de lujo para que se forren "nuevos ricos" con el look de Mauricio Colmenero, sino en desarrollar un sistema productivo con una base sólida, basada en la competitividad y salud de las empresas y en la consiguiente oferta constante de empleo. Precisamente, y hablando de edificios, los que siguen en pie después de un terremoto, un huracán o un tsunami, son los más recios. La economía española nunca ha sido recia. Solo lo parecía, pero estaba inflada. No es lo mismo pesar 100 kg por músculo que por grasa. Al igual que no es lo mismo, siguiendo con el símil, un edificio construido sobre fuertes vigas de acero que uno, quizá muy vistoso, pero de paja. Recuerden el cuento de los tres cerditos (y aquí me callo, que si no aún me meteré a relacionar personas con gorrinos y diré quien es cada cerdito: el listo, el semilisto, y el cerdo "vivalavirgen", también llamado "panparahoyhambreparamañana...", o sea, el cerdo ibérico).

     

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