Blog 
La opinión de Víctor
RSS - Blog de Víctor Almonacid Lamelas

El autor

Blog La opinión de Víctor - Víctor Almonacid Lamelas

Víctor Almonacid Lamelas

Secretario de Ayuntamiento (a mucha honra). Jurista docente, ponente, y escritor (que no “escribiente”). Deportista. Semiexperto en algunas cosas (Derecho público, gestión municipal, administración electrónica…) y aprendiz de todo lo demás. Analista sociopolítico independiente.

Sobre este blog de Nacional

Este es un espacio web donde regularmente comentamos nuestras impresiones sobre Derecho, política, economía, Administración, sociedad, cultura y deporte, siempre desde el punto de vista constructivo de los que tenemos la buena voluntad (con más o menos acierto) de mejorar las cosas. TW @nuevadmon


Archivo

  • 19
    Junio
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Héroes y superhéroes deportivos

    Cae, o parece que puede caer, otro mito del deporte (antecedentes: Marco Pantani, Marion Jones, Ben Johnson...). Como informaba Levante EMV La agencia antidopaje de EEUU acusa formalmente a Armstrong. Asegura que utilizó transfusiones, EPO, testosterona y corticoides entre 1998 y 2011 -Podría perder sus 7 Tours”. En consecuencia Joseba Beloki ganaría un tour, y Jan Ullrich nada menos que tres más para un total de cuatro Más que Contador (a quien han fastidiado en plena carrera deportiva, por cierto, no varios años después de retirarse).

    La historia de Lance Armstrong la conocemos todos. “En octubre de 1996, a la edad de 25 años, se le detectó un cáncer testicular con metástasis pulmonares y cerebrales. En su primera visita al urólogo en Austin, Texas, Armstrong presentaba distintos síntomas, entre ellos dolor testicular y sangre en la tos. Inmediatamente, el ciclista se sometió de urgencia a una operación quirúrgica en la que le extirparon un testículo y a ciclos de quimioterapia. Tras la cirugía, su doctor le informó de que tenía menos de un 40% de posibilidades de sobrevivir.
     
    Armstrong eligió una quimioterapia que a priori no disminuiría su capacidad pulmonar en caso de supervivencia. Esta elección fue considerada a la postre como vital para salvar su carrera deportiva. El ciclista recibió sus primeros tratamientos en el centro medico de la Universidad de Indiana, donde el doctor Lawrence Einhorn había desarrollado una técnica pionera en el tratamiento del cáncer testicular. Su primer oncólogo fue el doctor Craig Nichols. Además, en ese mismo centro, sus tumores cerebrales fueron extirpados quirúrgicamente. Finalmente, se sometió a su último ciclo de quimioterapia el 13 de diciembre de 1996.
     
    Lance pudo recuperarse progresivamente hasta regresar en la París-Niza de 1998… De cara a 1999, Armstrong se encontraba pletórico de moral y su director le convenció que era posible incluso llegar a una meta más alta: vencer el Tour de Francia. Lance se presentó en la salida como un favorito de segunda fila y al final arrasó en la clasificación general por delante de Alex Zülle” (Fuente: wikipedia).
     
    En definitiva, un terrible cáncer estuvo a punto de acabar con su vida. Afortunadamente no fue así. Luego, ya con 28 años, llegó (mejor dicho “regresó”, vio y venció). Siete tours… Antes de la enfermedad nunca estuvo cerca de ganar ninguno.
     
     
    “… al americano le reconozco el enorme mérito de ganar 7 Tours consecutivos justo después de superar un cáncer. Antes de eso no había dado muestras de semejante nivel deportivo, algo científicamente muy interesante. No va en mi carácter "malmeter", ni "tirar la piedra y esconder la mano", así que afirmo públicamente que los citados son completamente inocentes de dopaje, porque de lo contrario algún procedimiento como el de Contador se habría abierto contra ellos... ¿O no?”
     
    Pues eso. El título de la entrada es “Héroes y superhéroes deportivos”. Esto quiere decir que a partir de un determinado rendimiento, al límite de lo humano, las posibilidades de dopaje son altas, por supuesto nunca seguras sin una demostración química. Ahora dice David Stern, el mandamás de la NBA, que en las próximas Olimpiadas ya no irán las grandes estrellas a defender la camiseta del USA Team, que no quieren abusar. Ya. Lo que pasa, intuyo, es que alguien del COI ya les ha dado un toque. En 2008 ese mismo equipo se negó a pasar control alguno, bajo amenaza de no participar. Luego nos ganó, aunque por poco y haciendo pasos. Este año, un equipo aún físicamente superior va a volar sobre nuestras cabezas (lo cual no significa necesariamente que nos vayan a ganar, ya lo verán). El caso es que quien suscribe, que se ha pasado media vida practicando deporte al límite de sus posibilidades, les asegura que un hombre de 110 kg no puede saltar más de un metro sobre la vertical unas 30 veces por partido jugando 5 partidos a la semana (más viajes, más entrenamientos…). Al igual que Armstrong no podía salvar la vida in extremis y luego ganar siete tours. Respeto la presunción de inocencia, pero en el deporte sigo creyendo más en los héroes, como Nadal e Indurain, que en los superhéroes.  

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook