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Víctor Almonacid Lamelas

Secretario de Ayuntamiento (a mucha honra). Jurista docente, ponente, y escritor (que no “escribiente”). Deportista. Semiexperto en algunas cosas (Derecho público, gestión municipal, administración electrónica…) y aprendiz de todo lo demás. Analista sociopolítico independiente.

Sobre este blog de Nacional

Este es un espacio web donde regularmente comentamos nuestras impresiones sobre Derecho, política, economía, Administración, sociedad, cultura y deporte, siempre desde el punto de vista constructivo de los que tenemos la buena voluntad (con más o menos acierto) de mejorar las cosas. TW @nuevadmon


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  • 13
    Agosto
    2012

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    Los mejores JJOO de la Historia, pero además de verdad

    Como quizá saben o al menos intuyen los lectores, servidor ha permanecido totalmente absorto con los JJOO (que no con la Olimpiada, que es el período de tiempo inter Juegos, no los Juegos en sí). Paradójicamente para sus detractores, el deporte, y singularmente un evento de esta magnitud, es una de las mejores maneras de combatir el malestar que la coyuntura políticosocioeconómica en buena lógica propicia.

    En unos JJOO vemos cosas muy buenas, algunas extraordinarias, otras sencillamente maravillosas, y alguna mala también, pero las menos. No vamos sobrados de hazañas, ni de alegrías, ni de valores, así que está bien empaparse, por ejemplo, de lo que hemos visto en Londres estos días: 

    • Mujeres de países musulmanes o simplemente muy pobres (en este caso mujeres y hombres) compitiendo por primera vez en pantalón corto.
    • Mujeres españolas reivindicando deportes minoritarios sin financiación alguna, dando una lección de “esfuerzo gratis” a los jóvenes millonarios (varones) representantes de otros deportes.
    • Historias personales, dramáticas, emotivas, o incluso humorísticas, detrás de algunas medallas. Vimos a un campeón olímpico Félix Sánchez muy emocionado al recordar a su abuela, a quien lleva en las zapatillas. Otros también han recordado a sus seres queridos que ya no están. Muy distinto esto: "Mi mujer va a tener gemelos y no quiero que uno se quede con un oro y el otro no", dijo el atleta británico Mo Farah, tras ganar el oro olímpico en 5.000 y 10.000 metros. Y mucho menos divertido, desde luego, lo que dijo Erick Barrondo, plata en los 20 km. marcha, la primera medalla en la historia de Guatemala: "Espero que esta medalla sirva de inspiración a los niños de mi país para que cambien las pistolas y las navajas por unas zapatillas de correr". En fin: los Juegos son mucho más que los Juegos.
    • Si emocionantes son los retos de superación personal, no menos apasionantes son las relaciones entre los miembros de un equipo. España es particularmente buena en los deportes de equipo. Quién lo diría, pues para ganar, a parte de un buen nivel deportivo, se precisa en estos casos de amistad, solidaridad, apoyo, sacrificio colectivo, compañerismo, altruísmo… Nuestra sociedad no da muchas muestras de todo esto ahora mismo, pero si nuestros deportistas reúnen esos valores, aún hay esperanza.
    • Récords del Mundo y marcas del siglo XXII; heroicidades al límite de las capacidades humanas. Más fuerte, más alto, más rápido… El “Marvel Universe” más cerca.
    • Hemos visto a un hombre conseguir su 22ª medalla en unos Juegos (17 de oro), y a otro ganar los 100m y 200m en dos Juegos consecutivos, añadiendo una medalla más en el relevo, entre otras hazañas.
    • Rusas perfectas en sincronizada y rítmica. En Londres 2012 hemos visto humanos “muy poco humanos”.
    • Equipos “inferiores” plantando cara e incluso superando a equipos (hipotéticamente) “superiores”, gracias a la ilusión y el esfuerzo (selección femenina de waterpolo, por ejemplo).
    • Rivales que se convierten en amigos para siempre después de la competición, a pesar de las diferencias culturales y de todo tipo.
    • Atletas y equipos de países realmente pobres imponiéndose a rivales nacionales de las grandes potencias, algo que me resulta particularmente bonito (¿vieron el récord de Rudisha, “el orgullo de los Masai”?).
    • Un arquero semiciego campeón del Mundo, ejemplo de superación de las limitaciones naturales (de hecho Dong Hyun Im es clínicamente ciego).
    • En este sentido quedan todavía los Juegos paralímpicos, en los que por cierto también va a competir el controvertido Pistorius, para nada exento de mérito, pero cuya singularidad analizaremos más tarde.

     Además de todo lo anterior, todos los hechos corroboran en esta ocasión, sin duda, la manida frase de que “estos han sido los mejores JJOO de la Historia”, y ciertamente lo han sido por: 

    • Ambas (que no sendas) ceremonias, inaugural y de clausura, las mejores que yo he visto en mi vida. En el primer caso fue una maravillosa superproducción que narraba la Historia del país organizador. La de clausura un nuevo autohomenaje patriótico, en este caso a la música británica. A esto se añade una excelente organización, en cuanto a instalaciones, horarios y seguridad sobre todo, no tanto en el tema de las entradas, en el que ha habido un poco de “mafia”. Y algo que todos los expertos consideran importante para calibrar el éxito de unos juegos: el gran papel del país anfitrión. Muchas medallas para GB, sin duda lo han hecho estupendamente.
    • Las nuevas tecnologías audiovisuales se han aplicado extraordinariamente a la cobertura televisiva del evento, dejando imágenes ya para el recuerdo, como la cámara mixta (medio superficial, medio sumergida) de la sincronizada, la repetición superlenta, o el “efecto matrix” en aparatos. Espectacular.
    • El increíble nivel visto en las competiciones, con varios récords del Mundo (WR) batidos (y varios más récords olímpicos, OR), inolvidables, ya míticos, enfrentamientos en la élite (100m, 200m, la final de baloncesto masculino), y la participación de deportistas de leyenda, como Phelps, Bolt, Federer, Kobe Bryant, Mo Farah, Kanaeva, y por qué no: David Cal y Pau Gasol. No volverán a coincidir. Son todos ellos estrellas de tal magnitud que hasta las otras estrellas, quizá menores, les pedían fotos y autógrafos. Estrellas, por cierto (y cuadrando el círculo de las nuevas tecnologías) más cercanas que nunca gracias a la red (yo mismo he hablado con David Cal a través de twitter). 

    Temas que quiero analizar a parte: 

    • Espíritu olímpico, sí, pero sigue mandando el dinero. A pesar de los maravillosos valores que hemos repasado ut supra, no podemos negar, mal que nos pese, que el dinero mueve también el mundo deporte. No estoy a favor de que la hípica sea deporte olímpico, primero porque participa un caballo, al cual por cierto no veo que den medalla alguna, pero sobre todo porque ni mucho menos es un deporte al alcance de cualquiera ni que cualquier país pueda enviar representación. En 2016 será olímpico el golf, sin comentarios. Y sin embargo no serán olímpicas las modalidades de la vela en las que hemos ganado, con el voto a favor de la propia Federación española, ya que a cambio sí lo serán otras más “rentables” (para entendernos, “con barcos más grandes”).
    • ¿Dream Team? Ni harto vino. Aquí no me voy a extender. Me remito a mi blog (NUEVAL) en el que redactaré una entrada ex profeso dedicada al basket, y en la que compararé, ya que ellos mismos se empeñan en hacerlo, los USA Team de los años 1992 y 2012. Ya adelanto que nada que ver, pero ni remotamente vamos.
    • Actuación de la delegación española. Aquí hay varios subtemas:
    1. Fútbol. Mientras el fútbol sea el único deporte en el que el Mundial es muchísimo más importante que los JJOO (también por cuestiones económicas, claro) me niego a valorar la competición olímpica de fútbol, así que no voy a hablar de “fracaso español”, porque por lo que a mí respecta este verano hemos ganado la Eurocopa. Por cierto, aprovecho para dejar claro que, para mí, el deporte Rey es el atletismo. Así de claro, y quien quiera se lo explico.
    2. Baloncesto. Nunca valoraremos justamente lo que han hecho estos chicos, no solo en Londres 2012, sino en los últimos 12 años. Sobran todas las críticas (incluso algún buen palo) que algunos que, literalmente, deseaban que Francia les eliminase, les han repartido. Son unos jugadores maravillosos y un grupo extraordinario e irrepetible. Pau y Navarro muy posiblemente no volverán a unos Juegos. Disfrutemos del recuerdo de lo que han hecho.
    3. Medallas. Diecisiete está francamente bien. La mayoría son de plata, lástima porque alguna más de oro nos habría hecho subir en la clasificación de preseas por países. Nueve cuartos puestos, seis quintos, seis sextos, cuatro séptimos y cuatro octavos acompañan a las 17 medallas. En resumen: los deportistas españoles lo han hecho realmente bien, y si no han ganado más veces ha sido porque, para el que no lo sepa, los demás también se entrenan duramente y se esfuerzan al máximo por ganar. Todos son muy buenos en unos Juegos.
    4. Medallas de las chicas. El 65% de esas medallas las han conseguido mujeres. Tres de ellas han repetido (especial mención de Mireia, con dos platas). Todo ello es algo extremadamente meritorio en un país en el que el deporte femenino está absolutamente infravalorado, y nada financiado.
    • “Yo robot”. "Mi madre solía decirnos a mi hermano y a mí: 'Carl, ponte los zapatos, Oscar ponte las prótesis'. Así que crecí sin pensar realmente que tenía una discapacidad. Crecí pensando que tenía unos zapatos diferentes", declaró Oscar Pistorius, el primer atleta doble amputado en participar en unos Juegos. Para quien haya leído a Asimov no resultará extraño el título de este subepígrafe. En muchos de sus relatos los robots, poseídos de conciencia propia (o bien como terminales de Multivac) se rebelan contra los humanos. Otras veces son los propios humanos los que sustituyen sus partes defectuosas o amputadas por órganos o partes mecánicas funcionalmente perfectos. El debate ético está servido. El día que un “Pistorius perfeccionado” gane la medalla de oro los otros atletas reclamarán. Y en mi opinión tendrán razón. 

     

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