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Pensamientos de José Pascual
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Blog Pensamientos de José Pascual - José Pascual Prats Besó

José Pascual Prats Besó

Nací en 1962. Soy Ingeniero Industrial superior por la Universidad Politécnica de Valencia. Disfruto enormemente de la compañía de la familia y los amigos, y soy un hombre de costumbres sencillas.

Sobre este blog de Comunitat

Espero que mis artículos aporten a los lectores algunas ideas y temas de conversación.


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  • 02
    Febrero
    2018

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    Valencia Comunitat

    José Eusebio ya no está donde siempre

    José Eusebio era un hombre que dormía desde hace más de 20 años en una calle que yo frecuento. Había nacido en el mismo mes que yo y tenía cuatro o cinco años más que yo.

    Era mi “gorrilla de confianza”, durante años se ganó la vida honradamente aparcando coches. Hacía su trabajo con amabilidad y diligencia; en algunas ocasiones lo he visto correr delante de mi coche para buscarme un sitio, y me indicaba que me metiese en alguna bocacalle donde él sabía que yo podría aparcar y me guardaba el sitio hasta que yo llegaba. Incluso algunas veces me ayudó a descargar el maletero.

    Desde hace algunos años estaba peor, la vida en calle es difícil, y al buscar refugio en el alcohol uno se va deteriorando. En algunas ocasiones había estado en la cárcel por actuaciones menores, por ejemplo por aparcar coches, que parece ser que está prohibido. Desconozco qué normativa no permite la subsistencia, pero cuando no tienes dinero para pagar una multa pagas con “jaula”. La vida no ha sido fácil para José Eusebio. Lo conozco desde que los dos éramos jóvenes y no tengo noticia de que haya robado a nadie, ni de que haya hecho nada esencialmente malo.

    Era una buena persona, a veces leía periódicos gratuitos y comentábamos temas de actualidad. He aprendido muchas cosas de él, la visión de la actualidad política y económica de alguien que duerme en la calle es muy diferente de la de los que tenemos un trabajo retribuido.

    Ha muerto hace unos días, ya no cruzaremos algunas palabras cuando yo pase por donde él solía estar. Lo echaré de menos.

    José Eusebio era una persona con nombre y apellidos, pero aunque yo lo conocía desde hace mucho tiempo no recuerdo sus apellidos, tal vez me los dijo en alguna ocasión, pero no los recuerdo. No era un “sin techo” que “no es nadie”, era una persona de verdad, como también lo son las personas que esta noche dormirán en la calle en muchas ciudades del mundo mientras yo duermo en mi confortable habitación. Desconozco lo que se hace con el cuerpo de las personas que mueren en la calle, no sé donde lo han llevado, alguien ha dejado unas flores y una vela donde él dormía. No tendrá tumba, seguirá siendo anónimo para muchas personas, al igual que cuando estaba vivo. No sé si es una leyenda urbana lo de que estas personas acaban en la Facultad de Medicina, pero si es así, José Eusebio dará este último servicio a nuestra sociedad con todo lo que tenía: su cuerpo.

    Mis queridos y pacientes lectores, os doy mi palabra de que este relato no es de ficción, José Eusebio ha existido de verdad, y alguno de vosotros también lo conocíais. Lo que no hemos hecho por él mientras vivía ya no lo podemos hacer, hemos llegado tarde, hemos perdido el tren... Tal vez con otras personas con circunstancias en la vida parecidas a las suyas todavía estemos a tiempo...

    José Eusebio, amigo... Que Dios te tenga en su gloria, y que la Madre de Dios (de la Merced, de los Desamparados, o de la Soledad... todas son la misma) te acoja en tus brazos.

    Algún día nos veremos, y tal vez en ese momento los dos estemos viviendo de forma parecida, tengo esa esperanza. Habrá que rezar para que así sea.

     

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