Blog 
Quizá ya ocurrió
RSS - Blog de dona .

El autor

Blog Quizá ya ocurrió - dona .

dona .

Sobre este blog de Cultura

Quizá ya ocurrió es un lugar sacado de las brisas de un mar y sus brumas donde todas las ideas serán bienvenidas, sobre todo las infundadas y las que vienen de los que dudan y otros caprichos, y donde la evidencia, no será ni mucho menos suficiente para desmentir una verdad. En fin, ya me entienden....


Archivo

  • 29
    Diciembre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Al alba

    "Como es sábado de los fieles difuntos, podría comenzar el día preguntándome: ¿qué sería de mí sin ti? Pues no, no me atrevo, porque no está el horno para bollos románticos, ni siquiera para las cosas que de cuando en vez y al alba le voy escribiendo a la vida, porque quiero quedarme en su vida para siempre. Porque para mí la muerte sería su ausencia".
     
    Mi esposa dice, que si fuera cierto lo que propagan las estadísticas, que por cada cigarrillo que fuma pierde una hora de vida y por la comida que precisamente coincide con su dieta pierde dos años, no tendría necesidad de contabilizar los que pierde conmigo porque ya se habría quedado sin años que vivir.
     
    Tiene razón mi esposa, las estadísticas son la desesperanza que te llevan la vida con un porcentaje sin darte tiempo a rectificar, porque no hay persona sensata en este mundo capaz de resistirse a ellas. Pero lo que no dicen las estadísticas es que lo que mata a mi esposa también me mata a mí, y que yo voy a vivir muchos años, pero menos que ella, porque quiero regalarle la vida que llevo sobreviviendo por exigencias inexcusables y asuntos inaplazables. Y conste que solo contabilizo los años que he muerto intentando ser normal y los que me mataron por todas las injusticias por las que me hicieron pasar por ser rojo entre otras. Pero si estuviera en la lista de los que no verán amanecer por su mala salud, o ido lo volviera a intentar y esta vez sí, o simplemente se me acabaran los años por vivir, entonces, aún seguiría viviendo por amor para regalarle días de vida a mi esposa. Además, como Quizá ya ocurrió me da vida, porque cada día que veo amanecer mis dedos dislocados aporrean el teclado de mi viejo ordenador que me ordena y mi mente absurda me convierte en Dios y la María. Porque cada cosa que escribo acumulo días de vida. Porque entonces, para poder regalarle días de vida a mi esposa seguiré escribiendo cada día al alba... Y ojo, que estoy hablando de Dios y la María, es decir, del amor y la santa poesía. O sea, que va en serio.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook